SEDENA BUSCA RENOVAR SU FLOTILLA Y ANALIZA LA COMPRA DE 12 AVIONES DE COMBATE

La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) inició un proceso de análisis para modernizar la capacidad aérea de México mediante la posible adquisición de 12 nuevos aviones de combate, con el objetivo de reemplazar a los históricos Northrop F-5E/F Tiger II que han operado en la Fuerza Aérea Mexicana desde principios de la década de 1980.

La necesidad de renovar la flota surge debido a la antigüedad de estas aeronaves. De los diez aviones F-5 adquiridos originalmente por México hace más de cuatro décadas, actualmente solo una parte permanece en condiciones operativas, lo que ha llevado a las autoridades militares a evaluar nuevas opciones para fortalecer la vigilancia y protección del espacio aéreo nacional.

De acuerdo con información difundida por medios nacionales, la Fuerza Aérea Mexicana contempla incorporar los nuevos cazas hacia el año 2028. Entre los modelos que se encuentran bajo análisis figuran aeronaves fabricadas por empresas de Estados Unidos, Suecia, Corea del Sur e Italia, aunque hasta el momento no existe una decisión definitiva sobre cuál será seleccionado.

Especialistas en defensa consideran que la modernización de la flota aérea responde a la necesidad de contar con aeronaves capaces de realizar misiones de defensa aérea, reconocimiento, vigilancia estratégica y apoyo táctico. Además, señalan que la actualización tecnológica permitiría a México mejorar su capacidad de respuesta ante amenazas y fortalecer la seguridad del espacio aéreo nacional.

La posible adquisición forma parte de un proceso más amplio de modernización de las Fuerzas Armadas mexicanas. En meses recientes, la Sedena también anunció inversiones para fortalecer otras áreas de la Fuerza Aérea, incluyendo la incorporación de helicópteros multipropósito, aeronaves de transporte y sistemas no tripulados para labores de vigilancia y seguridad.

Aunque el proyecto aún se encuentra en etapa de evaluación, la renovación de la capacidad de combate aérea representa una de las decisiones más relevantes para la defensa nacional en los últimos años. De concretarse, sería la primera incorporación de aviones de combate de nueva generación a la Fuerza Aérea Mexicana en más de cuatro décadas.

Fuente: El Universal