La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó un nuevo plan de expansión del sistema eléctrico nacional que busca transformar la matriz energética del país, con la meta de alcanzar hasta un 70% de generación basada en energías renovables, en coordinación con la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
El proyecto fue descrito como una estrategia de largo plazo orientada a modernizar la infraestructura energética del país, incrementar la capacidad de generación y reducir la dependencia de combustibles fósiles, en un contexto global donde la transición energética se ha vuelto una prioridad.
De acuerdo con lo anunciado, la CFE tendrá un papel central en la ejecución de los proyectos, encargándose de la ampliación de redes de transmisión, la modernización de plantas existentes y la integración de nuevas fuentes de energía limpia como la solar, eólica e hidráulica.
El plan contempla no solo la expansión de la generación eléctrica, sino también el fortalecimiento de la red de distribución, con el objetivo de evitar fallas, mejorar la eficiencia del suministro y garantizar el acceso a energía en distintas regiones del país, especialmente en zonas con alta demanda industrial y crecimiento urbano.
Sheinbaum destacó que este proyecto representa un paso importante hacia la soberanía energética, al buscar que México incremente su capacidad de producción interna y reduzca la vulnerabilidad ante fluctuaciones internacionales en los precios de los combustibles.
Especialistas en el sector energético señalan que alcanzar una participación del 70% en energías renovables implicaría inversiones significativas en infraestructura, tecnología de almacenamiento y modernización de la red eléctrica, además de una planeación cuidadosa para garantizar la estabilidad del sistema.
El anuncio también se enmarca en los esfuerzos del gobierno federal por impulsar políticas de sustentabilidad y transición energética, alineadas con compromisos internacionales en materia de reducción de emisiones contaminantes y combate al cambio climático.
Asimismo, se prevé que el desarrollo de estos proyectos genere un impacto económico importante, tanto en la creación de empleos como en la atracción de inversión en el sector energético, uno de los más estratégicos para el crecimiento del país.
Con este plan, el gobierno federal busca posicionar a México como un actor relevante en la transición hacia energías limpias, al tiempo que fortalece la infraestructura eléctrica para responder a la creciente demanda nacional.
Fuente: Tribuna
