Especialistas en energía plantearon una serie de estrategias para disminuir la dependencia que México mantiene del gas natural proveniente de Estados Unidos, al considerar que esta situación representa un riesgo para la seguridad energética y el desarrollo económico del país.
Actualmente, una parte importante del gas natural que consume México es importado desde territorio estadounidense, combustible que resulta indispensable para la generación de electricidad, la industria y diversas actividades productivas. Sin embargo, expertos advierten que una alta dependencia de un solo proveedor puede generar vulnerabilidad ante cambios políticos, comerciales o problemas en el suministro.
Ante este panorama, analistas presentaron un paquete de diez acciones enfocadas en fortalecer la autosuficiencia energética nacional. Entre las principales propuestas destacan incrementar la producción nacional de gas natural, modernizar la infraestructura de almacenamiento, diversificar las fuentes de abastecimiento e impulsar nuevas inversiones en exploración y producción.
Asimismo, consideran necesario acelerar el desarrollo de energías renovables como la solar y la eólica, con el propósito de reducir gradualmente el consumo de combustibles fósiles para la generación eléctrica. También proponen mejorar la eficiencia energética en sectores industriales y promover tecnologías que optimicen el uso del gas disponible.
Otra de las recomendaciones es fortalecer la planeación de largo plazo mediante políticas públicas que brinden certeza a la inversión y permitan desarrollar proyectos estratégicos para garantizar el suministro energético en los próximos años.
Los especialistas coinciden en que reducir la dependencia no significa dejar de importar gas de Estados Unidos, sino construir un sistema más diversificado y resiliente que permita enfrentar posibles interrupciones en el mercado internacional sin afectar la economía ni el suministro eléctrico del país.
De concretarse estas medidas, México podría avanzar hacia una mayor seguridad energética, fortalecer su competitividad y disminuir los riesgos asociados a la dependencia de un solo mercado, además de impulsar el desarrollo de infraestructura y tecnologías que favorezcan un crecimiento sostenible.
Fuente: Tribuna
