La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó este domingo 9 de agosto el arranque de la Jornada Nacional de Reforestación 2026, una estrategia que busca impulsar la recuperación de ecosistemas en todo el país mediante la plantación de millones de árboles, plantas y semillas.
El inicio de esta jornada se llevó a cabo en San Nicolás de los Ranchos, Puebla, donde la mandataria destacó la importancia de recuperar las zonas naturales y fortalecer la participación de las comunidades en la protección del medio ambiente.
La iniciativa contempla actividades en las 32 entidades federativas, con la participación de autoridades de los tres niveles de gobierno, comunidades, organizaciones, integrantes de las Fuerzas Armadas, beneficiarios de programas sociales y ciudadanía.
De acuerdo con las autoridades federales, durante esta jornada se tiene contemplada la plantación de 6.6 millones de árboles y plantas pertenecientes a 302 especies, además de la dispersión de un millón de semillas.
Uno de los elementos que distingue a esta jornada es la incorporación de tecnología para ampliar las zonas que pueden ser atendidas.
Del millón de semillas contempladas, más de 660 mil pertenecientes a 16 especies forestales serán dispersadas mediante drones agrícolas en 12 sitios distribuidos en 13 estados del país.
Esta estrategia permitirá trabajar en lugares donde las condiciones del terreno dificultan el acceso de las brigadas de manera tradicional. El uso de drones busca facilitar la distribución de semillas y ampliar la cobertura de las acciones de restauración.
En total, la jornada contempla trabajos en aproximadamente 32 mil 184 hectáreas distribuidas a lo largo del territorio nacional.
Más allá de la cantidad de árboles y semillas que serán utilizados, el proyecto pretende establecer una estrategia de restauración ambiental que tenga continuidad durante los próximos años.
El Gobierno de México planteó una meta de largo plazo que contempla la producción y plantación de mil 500 millones de plantas, árboles y semillas entre 2026 y 2030.
Para mantener este objetivo, las autoridades señalaron que las labores de producción y plantación continuarán durante los siguientes años, buscando que la reforestación no quede limitada a una sola jornada anual.
Durante el evento, también se estableció oficialmente el segundo domingo de agosto de cada año como el Día Nacional de la Reforestación, mediante un decreto firmado por la presidenta.
La intención es que esta fecha se convierta en un punto de referencia para promover cada año acciones coordinadas de restauración y conservación ambiental.
Sheinbaum también encabezó el juramento de las y los Defensores del Medio Ambiente, además de presenciar una demostración de los drones que serán empleados para la dispersión de semillas.
Durante el mismo evento, la presidenta realizó una propuesta que generó especial atención: cambiar el nombre del conocido Paso de Cortés por el de “Paso de los Pueblos Indígenas”.
La propuesta fue planteada en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas y tiene como argumento principal reconocer la presencia y el tránsito de los pueblos originarios por esta región mucho antes de la llegada de los españoles.
Sheinbaum señaló que las comunidades indígenas ya recorrían este territorio desde antes de la llegada de los conquistadores, por lo que consideró que el nombre podría reflejar de mejor manera esa parte de la historia.
La propuesta fue presentada precisamente en el lugar donde comenzaron las actividades de la Jornada Nacional de Reforestación, por lo que el acto combinó el mensaje ambiental con un reconocimiento a la historia y presencia de los pueblos indígenas.
La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, destacó que una parte importante de los ecosistemas mexicanos se encuentra en terrenos comunales y ejidales.
De acuerdo con la funcionaria, cerca del 70 por ciento del territorio nacional está compuesto por bosques, selvas, manglares y matorrales, por lo que las comunidades que habitan y conservan estos territorios tienen un papel fundamental en las labores de protección ambiental.
Desde esta perspectiva, la reforestación no solamente representa una acción para incrementar la vegetación, sino también una estrategia que involucra a las comunidades encargadas de preservar buena parte de los recursos naturales del país.
Bárcena señaló que la restauración de los ecosistemas debe entenderse como una decisión de Estado relacionada con el bienestar de la población y con el futuro ambiental de México.
Durante el evento, Sheinbaum recordó los resultados que el Gobierno atribuye al programa Sembrando Vida, el cual, de acuerdo con sus declaraciones, ha contribuido durante los últimos años a la plantación de más de mil 500 millones de árboles de distintas especies.
La nueva Jornada Nacional de Reforestación busca dar continuidad a este tipo de acciones y establecer una participación más amplia de instituciones y ciudadanos.
El reto, sin embargo, no termina con la plantación. La supervivencia de los árboles y plantas dependerá de factores como el seguimiento, el mantenimiento, las condiciones climáticas y la disponibilidad de agua, especialmente en regiones donde las condiciones ambientales dificultan la recuperación de la vegetación.
Con la meta establecida para 2030, el Gobierno federal pretende que las acciones iniciadas este 9 de agosto formen parte de una estrategia nacional de largo plazo para recuperar áreas degradadas, fortalecer los ecosistemas y promover una mayor participación social en el cuidado del medio ambiente.
La jornada comenzó así no solamente con la plantación de millones de ejemplares, sino también con el establecimiento de una fecha nacional dedicada a la reforestación y una propuesta para reconocer, mediante el nombre de un sitio histórico, la presencia de los pueblos indígenas en el territorio mexicano.
Fuente: Tribuna del Yaqui
