SONORA ACUMULA 30 CASOS ACTIVOS DE GUSANO BARRENADOR EN SEIS MUNICIPIOS

La presencia del Gusano Barrenador del Ganado (GBG) continúa bajo vigilancia en Sonora, donde el número de casos activos llegó a 30 en seis municipios, de acuerdo con el reporte correspondiente al 7 de septiembre de 2026 de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).

El dato adquiere especial relevancia para el sector ganadero debido a que recientemente Cajeme se incorporó al listado de municipios con presencia activa de la plaga, luego de confirmarse su primer caso. Con ello, el problema sanitario amplió su presencia hacia una de las principales zonas ganaderas y agrícolas del sur de Sonora.

La distribución de los casos muestra una marcada concentración en algunos municipios. Álamos registra 24 casos activos, convirtiéndose en el principal punto de atención sanitaria dentro de Sonora.

Después se encuentra Yécora, con dos casos, mientras que Arivechi, Cajeme, Quiriego y Sahuaripa cuentan con un caso activo cada uno.

La distribución actual queda de la siguiente manera:

Álamos: 24 casos.
Yécora: 2 casos.
Arivechi: 1 caso.
Cajeme: 1 caso.
Quiriego: 1 caso.
Sahuaripa: 1 caso.

En total, son 30 casos activos distribuidos en seis municipios.

La aparición del primer caso activo en Cajeme representa un nuevo punto de atención para los productores del Valle del Yaqui. El ejemplar afectado corresponde a una borrega, de acuerdo con reportes sobre la detección.

La situación ha generado preocupación entre representantes del sector ganadero, quienes han señalado la importancia de incrementar la revisión de los animales, particularmente para identificar heridas, golpes o lesiones que puedan favorecer la aparición del parásito.

También se ha planteado la posibilidad de reforzar en Cajeme las estrategias de control utilizadas en otras zonas, entre ellas la liberación de moscas estériles, cuyo objetivo es reducir la reproducción de la plaga.

El Gusano Barrenador del Ganado es una plaga que puede afectar gravemente a los animales debido a que sus larvas se desarrollan en heridas abiertas y se alimentan del tejido vivo. Por esta razón, una lesión que aparentemente podría ser menor puede convertirse en un problema sanitario que requiere atención inmediata.

La detección oportuna resulta fundamental para evitar que los casos se multipliquen. Las autoridades sanitarias mantienen acciones de vigilancia y seguimiento de los animales afectados, además de medidas encaminadas a limitar la propagación del parásito.

En Sonora, las labores de control han incluido la liberación de moscas estériles, estrategia utilizada para interrumpir el ciclo reproductivo de la plaga. Reportes recientes señalan que millones de estos insectos han sido liberados en territorio sonorense como parte de las acciones sanitarias.

La presencia del gusano barrenador mantiene especial importancia para Sonora debido a la relación que existe entre la sanidad del ganado y la posibilidad de mantener abiertos los mercados internacionales.

El estado había comenzado a recuperar las exportaciones de ganado en pie hacia Estados Unidos a través de Agua Prieta, después de las restricciones que habían afectado al comercio ganadero. La reanudación de estos envíos representa una actividad económica importante para los productores sonorenses.

Sin embargo, las autoridades han señalado que los casos detectados en Sonora se encuentran fuera del radio de 200 kilómetros de la frontera con Estados Unidos y que la suspensión reciente de las exportaciones por Agua Prieta estuvo relacionada con problemas técnicos en las instalaciones de la estación cuarentenaria, no directamente con el caso detectado en Cajeme.

Aun así, el incremento de casos mantiene bajo observación la situación sanitaria de la entidad, particularmente porque Estados Unidos aplica estrictos controles para evitar el ingreso de animales afectados por el gusano barrenador.

El problema no se limita a Sonora. El reporte del 7 de septiembre contabilizó 2 mil 5 casos activos de Gusano Barrenador del Ganado a nivel nacional, lo que refleja la magnitud que ha alcanzado la presencia de esta plaga en distintas regiones del país.

Para Sonora, el principal reto será evitar que los casos continúen extendiéndose hacia nuevos municipios. La vigilancia permanente del ganado, la detección temprana de lesiones y la aplicación de medidas de control serán elementos fundamentales para contener la situación y proteger tanto la actividad pecuaria como las exportaciones.

Mientras tanto, Álamos permanece como el municipio con mayor concentración de casos, aunque la aparición de un caso en Cajeme amplía el mapa de vigilancia sanitaria hacia el sur del estado.

Fuente: El Sol de Hermosillo