MARINA REFUERZA ESTRATEGIA CONTRA EL SARGAZO PARA PROTEGER LAS COSTAS DEL CARIBE MEXICANO

La Secretaría de Marina (Semar) reforzó las acciones para combatir el arribo de sargazo a las costas de Quintana Roo, mediante una estrategia que busca contener la macroalga desde el mar antes de que alcance las playas y, al mismo tiempo, mantener operativos de limpieza en las zonas costeras con mayor afectación.

El objetivo es evitar que grandes cantidades de sargazo lleguen a acumularse en las playas del Caribe mexicano, donde su presencia no solamente afecta la imagen de los destinos turísticos, sino que también puede generar impactos ambientales cuando la macroalga permanece demasiado tiempo en la costa.

Para anticipar los arribos, la Marina utiliza monitoreo satelital, barreras de contención y embarcaciones especializadas, con las que busca identificar las manchas de sargazo, conocer su trayectoria y concentrarlas en puntos donde puedan ser recolectadas con mayor facilidad.

Como parte de la Estrategia Integral para la Atención del Sargazo, la Semar mantiene desplegados 11 buques sargaceros costeros, cada uno con capacidad para recolectar hasta 20 toneladas de la macroalga, además de un buque sargacero oceánico, dos embarcaciones sargaceras anfibias y 18 embarcaciones menores.

A este operativo se suman 13 mil 230 metros de barreras de contención, cuya instalación y funcionamiento son supervisados por personal naval especializado, incluyendo elementos capacitados para realizar trabajos submarinos y revisar que los sistemas de anclaje se encuentren en condiciones adecuadas.

La estrategia también contempla la incorporación de barreras dinámicas, diseñadas para modificar el desplazamiento del sargazo y concentrarlo en determinadas zonas, facilitando posteriormente su recolección mediante las embarcaciones.

La Semar prevé incorporar el buque Sargassum a las labores de atención de la macroalga. Con su llegada, la capacidad de recolección en el mar podría incrementarse hasta mil 227 toneladas diarias, trabajando de manera conjunta con el buque ARM Natans.

Además, la Marina contempla una inversión de 2 mil 635.6 millones de pesos para ampliar y modernizar la infraestructura utilizada en estas labores.

Los recursos estarán destinados a la adquisición de dos buques sargaceros oceánicos, seis embarcaciones semioceánicas y seis remolcadores, además de mil 500 metros de barreras dinámicas y 35 kilómetros de barreras de contención y redireccionamiento.

Dentro de los proyectos también se contempla la construcción de un muelle en Puerto Juárez, así como el desarrollo de un sistema de monitoreo y alerta temprana que permita anticipar con mayor precisión los posibles arribos.

El seguimiento de las manchas de sargazo es realizado a través del Instituto Oceanográfico del Golfo y Mar Caribe, que utiliza información satelital para estimar el desplazamiento de la macroalga y determinar cuáles podrían ser sus puntos de llegada a las costas.

Esta información permite a las autoridades decidir con anticipación dónde desplegar embarcaciones, barreras y personal, con la intención de actuar antes de que el sargazo alcance las playas.

La estrategia preventiva resulta especialmente importante debido a que la cantidad de macroalga que llega al Caribe mexicano puede variar considerablemente dependiendo de las condiciones del mar y de las corrientes.

El operativo no se limita a las actividades realizadas en el mar. Cuando el sargazo alcanza las playas, la Marina activa grupos especializados para retirarlo tanto de manera manual como mediante maquinaria.

En lo que va de 2026 se han recolectado más de 123 mil 400 toneladas de sargazo en Quintana Roo, una cifra que refleja la magnitud del trabajo que implica mantener las costas libres de acumulaciones de esta macroalga.

Para estas labores existen Grupos de Recolección Emergente en Playas, integrados por 191 elementos navales, quienes son desplegados en los municipios que presentan mayores niveles de afectación y actividad turística.

Las acciones se realizan en Isla Mujeres, Benito Juárez, Puerto Morelos, Playa del Carmen, Cozumel, Tulum y Othón P. Blanco.

De acuerdo con la información de la Marina, estos dos últimos municipios han registrado los mayores arribos de intensidad moderada durante el periodo reportado.

Además de retirarlo de las playas, las autoridades buscan reducir el impacto ambiental generado por el manejo de la macroalga mediante alternativas para su aprovechamiento.

Parte del sargazo recolectado está siendo utilizado como materia prima para desarrollar opciones de reciclaje y aplicaciones industriales, con la intención de avanzar hacia modelos que permitan transformar un problema ambiental en un recurso aprovechable.

Con el fortalecimiento de la estrategia, la Marina busca que la atención del sargazo sea cada vez más preventiva, actuando desde el mar para reducir la cantidad que llega a las playas y complementando estas acciones con equipos de limpieza en tierra.

El reto continúa siendo mantener protegidas las costas de Quintana Roo, especialmente durante los periodos de mayor presencia de esta macroalga, debido a la importancia ambiental, económica y turística que tiene el Caribe mexicano para el país.

Fuente: López-Dóriga Digital