La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió los avances de la Nueva Escuela Mexicana luego de que los resultados más recientes de la prueba PISA mostraran un retroceso de México en áreas fundamentales como matemáticas y lectura.
Durante sus declaraciones, la mandataria rechazó que los resultados de la evaluación internacional puedan considerarse como un fracaso del modelo educativo implementado en el país. Sheinbaum sostuvo que el propio informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) contiene elementos que, desde su perspectiva, reflejan aspectos positivos de la educación mexicana.
La presidenta también cuestionó algunos aspectos de la prueba PISA y destacó lo que considera un aumento en la participación de jóvenes mexicanos en este tipo de evaluaciones.
Los resultados más recientes de PISA muestran que México obtuvo 388 puntos en matemáticas, siete menos que los 395 puntos alcanzados en 2022.
En el área de lectura también se presentó una disminución. El país pasó de 415 puntos en 2022 a 408 puntos, lo que representa una reducción de siete unidades.
El panorama fue diferente en ciencias, única de las tres áreas principales evaluadas en la que México presentó una mejoría. En esta materia se pasó de 410 a 414 puntos.
Sin embargo, pese al avance frente a la evaluación anterior, el resultado de ciencias todavía se encuentra por debajo de los 419 puntos registrados en 2018, por lo que los resultados generales han vuelto a colocar el desempeño educativo de México en el centro del debate.
Frente a las críticas derivadas de los resultados, Sheinbaum señaló que el informe también reconoce aspectos favorables relacionados con la educación en México.
Uno de los puntos mencionados por la presidenta fue una mayor disposición de los jóvenes para participar en la evaluación. La mandataria relacionó esta situación con las políticas implementadas por su administración y con los programas de apoyo económico para estudiantes.
Entre ellos destacó las becas destinadas a evitar que los jóvenes abandonen sus estudios por motivos económicos, incluyendo la Beca Benito Juárez, programa que comenzó durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
No obstante, existe una precisión importante sobre la interpretación de estos datos: PISA se aplica principalmente a estudiantes de 15 años y evalúa sus conocimientos y habilidades en matemáticas, lectura y ciencias. Por ello, los resultados no constituyen una medición exclusiva del desempeño de estudiantes de educación media superior.
Los resultados han reavivado la discusión sobre la efectividad de la Nueva Escuela Mexicana, modelo educativo que busca modificar distintos aspectos de la enseñanza tradicional y poner mayor énfasis en la formación integral de los estudiantes.
Para el Gobierno federal, las calificaciones obtenidas en una prueba internacional no deben ser el único indicador utilizado para evaluar el sistema educativo nacional. Desde esta perspectiva, también deben considerarse factores como el acceso a la educación, la permanencia de los estudiantes y las condiciones sociales en las que se desarrolla el aprendizaje.
Por otro lado, los retrocesos registrados en matemáticas y lectura han generado cuestionamientos entre quienes consideran que los resultados reflejan dificultades que deben ser atendidas en las aulas, particularmente en competencias fundamentales para el desarrollo académico y profesional de los jóvenes.
La discusión, por lo tanto, no se limita a las cifras obtenidas en PISA, sino que también plantea preguntas sobre los avances que ha tenido la política educativa mexicana, los métodos de enseñanza y las condiciones que enfrentan millones de estudiantes.
Mientras el Gobierno federal defiende el rumbo de la Nueva Escuela Mexicana y destaca los avances en cobertura y apoyos para los estudiantes, los resultados de PISA mantienen abierto el debate sobre qué tan preparados están los jóvenes mexicanos en habilidades esenciales como leer, resolver problemas matemáticos y aplicar conocimientos científicos.
Fuente: Medios OBSON.
