La tormenta tropical Vance continúa su desplazamiento por el océano Pacífico y mantiene bajo vigilancia a las autoridades meteorológicas, debido a que sus remanentes podrían aproximarse a las costas de Sinaloa entre el jueves 29 y el viernes 30 de octubre. Aunque se prevé que el sistema pierda fuerza antes de acercarse al territorio nacional, todavía existe la posibilidad de que genere lluvias y condiciones meteorológicas adversas en distintas regiones del país.
De acuerdo con el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Vance avanza hacia el norte frente a las costas del occidente de México. Durante su recorrido, se espera que disminuya gradualmente su intensidad hasta convertirse en un sistema postropical, por lo que no se prevé que llegue a Sinaloa conservando las características de una tormenta tropical.
En el reporte meteorológico de la mañana de este miércoles 28 de octubre, el sistema se encontraba a cientos de kilómetros de las costas de Jalisco y Nayarit, con vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora y rachas de hasta 85 kilómetros por hora.
El fenómeno se desplazaba hacia el norte a una velocidad aproximada de 19 kilómetros por hora. Su trayectoria prevista lo llevaría a aproximarse a la región costera de Sinaloa durante los próximos días, aunque las autoridades continúan monitoreando su evolución, ya que el recorrido y la intensidad de estos sistemas pueden cambiar.
Es importante señalar que la cercanía de los remanentes de un ciclón no significa necesariamente que el centro del fenómeno vaya a tocar tierra. Sin embargo, incluso cuando pierde fuerza, la humedad asociada con su circulación puede favorecer la presencia de precipitaciones y otras condiciones que requieren precaución.
La circulación de Vance y la humedad proveniente del océano Pacífico mantienen la atención sobre distintas entidades del occidente y sur de México. Entre las zonas que deben seguir las actualizaciones meteorológicas se encuentran Sinaloa, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero, donde las condiciones atmosféricas pueden favorecer lluvias, rachas de viento y oleaje elevado, dependiendo de la evolución del sistema y de los pronósticos oficiales.
En el caso de Sinaloa, el acercamiento de los remanentes podría generar efectos principalmente en zonas costeras, por lo que será importante mantenerse informado sobre las condiciones previstas para cada municipio.
Aunque Vance podría llegar debilitado, esto no elimina por completo los riesgos asociados con las precipitaciones. Las lluvias pueden provocar encharcamientos, inundaciones en áreas bajas, crecidas de arroyos y dificultades para circular por caminos vulnerables, especialmente cuando se presentan en periodos cortos o en zonas con drenaje insuficiente.
Por el momento, el pronóstico apunta a que el sistema perderá sus características tropicales antes de aproximarse a las costas sinaloenses. Por ello, hablar de un impacto directo como tormenta tropical sería impreciso: lo previsto es el acercamiento de sus remanentes, cuya intensidad y efectos dependerán de las condiciones meteorológicas que prevalezcan durante los siguientes días.
Las autoridades mantienen el seguimiento de su trayectoria para actualizar las estimaciones conforme se disponga de nueva información. Por esta razón, se recomienda no confiar únicamente en proyecciones preliminares y consultar los avisos emitidos por el Servicio Meteorológico Nacional, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y Protección Civil.
Ante el acercamiento del sistema, es recomendable evitar cruzar calles inundadas, arroyos o corrientes de agua; mantenerse alejado de zonas propensas a deslaves y atender las indicaciones de Protección Civil. Las personas que realizan actividades pesqueras o de navegación también deben prestar atención a los avisos sobre viento y oleaje.
La evolución de Vance durante las próximas horas será determinante para conocer con mayor precisión los efectos que podría ocasionar en el noroeste del país. Por ahora, la principal recomendación es mantenerse informado y tomar precauciones, sin caer en alarmas innecesarias.
Fuente: Milenio.
