CIBERATAQUES ALTERAN CONGELADORES DE SUPERMERCADOS EN EUROPA; TEMPERATURAS ALCANZAN LOS 50 GRADOS Y PROVOCAN PÉRDIDAS DE ALIMENTOS

Una nueva ola de ciberataques encendió las alertas en distintos países de Europa, luego de que delincuentes informáticos consiguieran acceder a los sistemas de refrigeración de supermercados y modificar a distancia el funcionamiento de refrigeradores y congeladores. La intervención provocó aumentos extremos de temperatura, ocasionando que grandes cantidades de alimentos perdieran las condiciones necesarias para su conservación.

Los incidentes fueron reportados durante la madrugada del domingo al lunes 2 de noviembre de 2026 y afectaron establecimientos de Bélgica, Luxemburgo, Suecia, Irlanda y Países Bajos, entre otros puntos de Europa. Algunas de las cadenas comerciales afectadas tuvieron que retirar productos de sus exhibidores, mientras que otras recurrieron a camiones frigoríficos para intentar rescatar las mercancías que todavía podían conservarse.

Uno de los aspectos más preocupantes de estos ataques fue la temperatura registrada en algunos equipos. En Suecia, supermercados de las cadenas ICA y Coop reportaron alteraciones en sus sistemas, con congeladores que llegaron a alcanzar hasta los 50 grados centígrados, una condición que compromete por completo la conservación de productos que requieren permanecer a bajas temperaturas.

En Bélgica, la cadena Delhaize informó que alrededor de 40 establecimientos presentaron afectaciones, mientras que Carrefour reportó problemas en aproximadamente 15 tiendas. También se identificaron incidentes en comercios Spar y otros negocios dedicados a la venta de alimentos.

La situación obligó a los responsables de los establecimientos a reaccionar durante las primeras horas del día para evitar que las pérdidas fueran todavía mayores. En algunos casos, los sistemas dejaron de enfriar y comenzaron a expulsar aire caliente, mientras que las alarmas de los equipos alertaron a los encargados sobre las anomalías.

De acuerdo con los primeros reportes, los responsables aprovecharon vulnerabilidades en los equipos de refrigeración que cuentan con conexión a internet y permiten supervisar o modificar su funcionamiento de manera remota.

Mediante el acceso no autorizado, los atacantes consiguieron alterar los controles de temperatura e incluso activar funciones de descongelación que normalmente se utilizan para retirar la acumulación de hielo en los equipos.

Uno de los factores que habría facilitado estas intrusiones es el uso de contraseñas predeterminadas y redes con medidas de protección insuficientes. La empresa danesa Danfoss, proveedora de algunos de los sistemas involucrados, había advertido previamente sobre la importancia de reforzar la seguridad de estos dispositivos.

El problema representa un riesgo importante para los comercios, pues demuestra que los ataques informáticos no solamente pueden comprometer información o sistemas de pago, sino también intervenir directamente en equipos físicos esenciales para el funcionamiento de negocios y servicios.

La nueva serie de incidentes recuerda a un ataque ocurrido en Francia durante la noche del 11 al 12 de octubre, cuando los sistemas de refrigeración de cientos de supermercados fueron manipulados de manera remota.

En aquella ocasión, establecimientos de cadenas como Carrefour, Intermarché, Leclerc, Monoprix y Coopérative U también registraron problemas en sus equipos, lo que provocó que numerosos alimentos tuvieran que ser retirados y destruidos debido a la pérdida de la cadena de frío.

Las consecuencias económicas fueron considerables. Representantes del sector estimaron que las pérdidas podrían alcanzar decenas de millones de euros en una sola jornada, además de registrarse incidentes relacionados con el sobrecalentamiento de algunos equipos.

Hasta el momento, las autoridades no han identificado públicamente a los responsables de esta nueva serie de ataques ni han confirmado que todos los incidentes registrados en los distintos países europeos formen parte de una misma operación.

Mientras continúan las investigaciones, las empresas afectadas trabajan para restablecer sus sistemas y fortalecer sus mecanismos de seguridad. El caso también pone sobre la mesa la importancia de proteger los dispositivos conectados a internet, especialmente aquellos cuyo funcionamiento es indispensable para conservar alimentos y garantizar la operación de establecimientos comerciales.

Fuente: Diario del Yaqui