IRÁN ADVIERTE QUE UNA NUEVA GUERRA CONTRA ESTADOS UNIDOS PODRÍA EXTENDERSE HASTA EUROPA; AMENAZA CON AMPLIAR EL ALCANCE DE SUS MISILES

La tensión entre Irán, Estados Unidos e Israel vuelve a generar preocupación internacional ante las advertencias de funcionarios iraníes sobre las posibles consecuencias de un nuevo enfrentamiento militar. Desde Teherán señalaron que, si Washington emprende otra ofensiva contra territorio iraní, el conflicto podría dejar de limitarse a Medio Oriente y alcanzar incluso a países europeos.

La advertencia fue realizada el pasado 2 de noviembre por Manuchehr Mottaki, exministro de Relaciones Exteriores de Irán y actual legislador, durante una intervención en la televisión estatal de ese país. El funcionario sostuvo que una nueva confrontación no sería una guerra exclusivamente regional y que sus consecuencias podrían extenderse a otras partes del continente europeo.

Estas declaraciones se producen después de que el líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, ordenara a las fuerzas armadas mantenerse preparadas para responder de manera inmediata ante cualquier nueva agresión, sin limitar geográficamente el alcance de sus posibles represalias.

Dentro de las advertencias emitidas desde Irán, también se mencionaron países como Reino Unido, Italia, Grecia y Alemania, debido a que albergan instalaciones militares estadounidenses y proporcionan apoyo logístico a las operaciones de Washington.

Desde la perspectiva de Teherán, las instalaciones y los intereses militares de Estados Unidos ubicados fuera de Medio Oriente podrían convertirse en objetivos si se produce una nueva intervención militar contra territorio iraní.

Este escenario ha generado inquietud debido a que un enfrentamiento de mayores dimensiones podría involucrar indirectamente a otros gobiernos y ampliar considerablemente las consecuencias de una eventual escalada militar.

Otro de los puntos que ha llamado la atención es la posibilidad de que Irán modifique las capacidades de sus misiles balísticos para alcanzar objetivos ubicados a mayores distancias.

Durante años, el país ha mantenido oficialmente una política que limita el alcance de sus proyectiles a aproximadamente 2 mil kilómetros. Sin embargo, especialistas militares han señalado que algunos sistemas podrían superar esa distancia mediante modificaciones en su configuración.

Entre los modelos mencionados se encuentra el misil Khorramshahr, cuyo alcance potencial podría llegar hasta los 3 mil kilómetros bajo determinadas condiciones.

No obstante, es importante señalar que hasta el momento no existe confirmación de que el gobierno iraní haya establecido oficialmente una nueva política para ampliar el alcance de sus misiles. Tampoco está confirmado que sus capacidades actuales permitan atacar objetivos en Europa occidental.

Por ello, las declaraciones sobre una posible expansión del conflicto deben entenderse como advertencias políticas y militares, no como una confirmación de que un ataque contra territorio europeo sea inminente.

La tensión aumentó todavía más después de que Mohammad-Saleh Jokar, presidente de la Comisión de Asuntos Internos del Parlamento iraní, planteara la posibilidad de autorizar el uso de armas disuasorias, incluidas las nucleares, en caso de una nueva operación militar estadounidense.

El legislador también propuso suspender la cooperación de Irán con el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), acuerdo internacional que busca evitar la expansión de las armas nucleares.

Sin embargo, esta postura corresponde a una propuesta individual del parlamentario y no representa una decisión oficial del gobierno iraní.

Las actuales advertencias tienen como antecedente la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada el 28 de febrero de 2026, que provocó represalias iraníes contra instalaciones militares estadounidenses en distintos países del Golfo Pérsico, así como ataques contra territorio israelí e infraestructura regional.

Aunque posteriormente se alcanzaron acuerdos para detener los enfrentamientos de mayor escala, las diferencias relacionadas con el programa nuclear iraní, las sanciones económicas y el control del estrecho de Ormuz han dificultado la construcción de una solución duradera.

Mientras continúan los esfuerzos diplomáticos con la participación de mediadores de Qatar, las recientes declaraciones de funcionarios iraníes mantienen la preocupación sobre la posibilidad de una nueva confrontación.

Por ahora, no existe una confirmación de que una nueva guerra vaya a comenzar ni de que Europa se convierta necesariamente en un escenario de ataques. Sin embargo, las advertencias sobre posibles represalias y el alcance de los misiles reflejan el nivel de tensión que persiste entre las partes y los riesgos que un nuevo enfrentamiento podría representar para la seguridad internacional.

Fuente: Proyecto Puente.