¿CAMBIARÁ EL T-MEC TRAS LA DERROTA REPUBLICANA EN ESTADOS UNIDOS? MARCELO EBRARD ACLARA EL PANORAMA

Los recientes resultados de las elecciones intermedias en Estados Unidos han generado interrogantes sobre el futuro de la relación comercial con México, particularmente en torno a los aranceles y al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Ante este escenario, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó cuáles podrían ser las repercusiones para nuestro país y qué aspectos de la política comercial estadounidense podrían mantenerse sin cambios.

Durante una conferencia de prensa realizada en Yucatán, en el marco del InnovaFest de Mérida, el funcionario federal señaló que todavía es demasiado pronto para determinar cómo influirán los resultados electorales en la relación económica entre ambas naciones.

Sin embargo, dejó en claro que la victoria del Partido Demócrata en las elecciones legislativas estadounidenses no significa que habrá modificaciones automáticas en los aranceles que actualmente se aplican a productos mexicanos.

Uno de los principales puntos que aclaró Ebrard fue que las facultades para establecer aranceles corresponden, en buena medida, al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Por esta razón, aunque los demócratas hayan obtenido resultados favorables en las elecciones intermedias y modificado el equilibrio político dentro del Congreso estadounidense, esto no representa por sí mismo un cambio en las decisiones arancelarias de la administración federal.

El secretario de Economía explicó que las atribuciones presidenciales en esta materia permanecen vigentes, por lo que las condiciones comerciales relacionadas con los gravámenes no necesariamente tendrán modificaciones como consecuencia del resultado electoral.

Esta distinción resulta importante para México, debido a que distintos sectores económicos mantienen una estrecha relación comercial con Estados Unidos, especialmente en actividades como la industria automotriz, manufacturera, agrícola y tecnológica.

En cuanto al futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, Marcelo Ebrard reconoció que existe la posibilidad de que se realicen ajustes durante el proceso de revisión que comenzó formalmente en julio de 2026.

No obstante, puntualizó que hasta el momento no es posible anticipar cuáles serían esos cambios ni determinar su alcance.

El funcionario diferenció la política arancelaria estadounidense de las negociaciones relacionadas con el acuerdo comercial, pues mientras las primeras dependen principalmente de las facultades del Ejecutivo, el T-MEC cuenta con un proceso específico de revisión en el que participan los tres países integrantes.

Cabe recordar que este tratado representa uno de los principales mecanismos que regulan el intercambio comercial de América del Norte, al establecer condiciones para el comercio de mercancías, las inversiones y las cadenas de suministro entre México, Estados Unidos y Canadá.

Por ello, cualquier modificación que pudiera acordarse durante su revisión tendría implicaciones para empresas y sectores productivos de las tres naciones.

Las declaraciones de Marcelo Ebrard se produjeron después de que la presidenta Claudia Sheinbaum también fuera cuestionada sobre las posibles consecuencias de los resultados electorales estadounidenses.

La mandataria consideró que la derrota republicana refleja un sentimiento de la población de ese país, aunque evitó adelantar si este nuevo escenario político podría representar una reducción o un incremento de las presiones de Washington hacia México.

Sheinbaum reiteró que el Gobierno mexicano buscará mantener una relación de cooperación con Estados Unidos, basada en el respeto a la soberanía nacional, la integridad territorial y la colaboración sin subordinación.

Asimismo, señaló que las conversaciones comerciales entre ambos gobiernos continúan con normalidad, independientemente de los resultados electorales.

El panorama deja dos aspectos importantes para la economía mexicana: por una parte, los resultados electorales en Estados Unidos no modifican automáticamente la política de aranceles de Donald Trump; por otra, el T-MEC permanece sujeto a un proceso de revisión en el que sí podrían acordarse ajustes.

Esto significa que México deberá continuar las negociaciones comerciales con Washington y Ottawa, mientras distintos sectores productivos permanecen atentos a las decisiones que puedan tomarse durante los próximos meses.

Por ahora, Marcelo Ebrard pidió cautela ante las expectativas sobre el futuro del tratado y la relación comercial con Estados Unidos, al considerar que todavía es prematuro establecer conclusiones sobre los efectos de la nueva configuración política estadounidense.

La revisión del T-MEC será uno de los asuntos económicos más relevantes para México, debido a la importancia que tiene el mercado norteamericano para las exportaciones, las inversiones y el empleo nacional.

Fuente: López-Dóriga Digital.