Académicas de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), indicaron que una consecuencia del aislamiento social por el coronavirus COVID-19 para las madres es la sobrecarga de trabajo, toda vez que en sus casas desempeñan más de un rol a la vez: cuidan a los hijos, realizan quehaceres domésticos, además de atender actividades laborales.

Agregaron que de acuerdo con estudios del Colegio de México, en circunstancias normales las mujeres desempeñan en el hogar 39 horas de trabajo no remunerado a la semana, mientras que los hombres solo 13 horas.

Explicó que debido a los roles y estereotipos de género, las madres hacen a un lado sus propias necesidades, lo que podría poner en riesgo su salud física y mental, toda vez que pueden presentar agotamiento, ansiedad, estrés e insomnio.

Cañongo León recomendó generar una rutina al interior de la casa para mantener ocupados a todos los integrantes de la familia y así evitar el estrés.

“Todos deben contribuir en estas tareas e irlas rolando para evitar cansancio emocional”, dijo.

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