No queremos pero si es necesario podríamos recurrir a un crédito para cubrir los compromisos de la administración municipal en el 2022, expresó Javier Lamarque.

Las finanzas públicas de Cajeme quedaron restringidas al no haber negociado la anterior administración con los regidores un presupuesto para el 2021, lo que obligó a trabajar este año con el mismo del 2020, sin aumento alguno, explicó el Alcalde.

Por lo tanto el presupuesto para el 2022 debió hacerse con base al de dos años atrás sin contemplar el incremento de la inflación.

Tal situación, de por sí complicada, se agrava con el reciente aumento salarial del 22%, que regirá el próximo año, un aumento no previsto.

La situación es difícil y obliga a contemplar recortes en alguno rubros presupuestados pero hasta el momento no se sabé en cuáles, apenas se están analizando para que estas reducciones no afecten la calidad de los servicios que demanda la ciudadanía, comentó Lamarque.

Hizo un llamado a los cajemenses para se solidaricen con esta situación pagando de manera puntual los impuestos municipales, servicios y consumo de agua potable.

Será una gran ayuda si cada quien cumple de acuerdo con sus posibilidades, enfatizó.

 

 

FUENTE: INFOCAJEME.

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