Clare Bronfman, considerada la directora de operaciones de la secta sexual Nxivm recibirá una condena de 81 meses de prisión

 

El juez del distrito este de Nueva York, Nicholas Garaufis, sentenció a 81 meses de prisión a Clare Bronfman, considerada la directora de operaciones de la secta sexual Nxivm y que se había declarado culpable de “conspiración para ocultar y albergar a extranjeros con fines de lucro y uso fraudulento de información de identificación personal”, de acuerdo con un comunicado de la Fiscalía.

Nicholas Garaufis dijo que “ella usó su increíble riqueza como medio para intimidar, amenazar a y vengarse de individuos que desafiaron sus dogmas”.

Durante la audiencia, nueve mujeres compartieron sus historias sobre el infierno que vivieron en la secta.

Los fiscales aseguraron que dentro de NXIVM hubo desde el inicio un círculo de 15 a 20 mujeres que obedecían los deseos sexuales de Raniere. Una de ellas habría tenido apenas 15 años, según la acusación.

Nicolas Garaufis le impuso una penalización de 6 millones de dólares, una multa de 500 mil dólares y el pago de 96 mil 605 dólares en concepto de indemnización a una de las víctimas del caso, cuya identidad no fue desvelada.

Bronfman era parte de una trama en la que sus líderes están acusados de conspirar para cometer robo de identidad, blanqueo de dinero, tráfico sexual, extorsión y posesión de pornografía infantil.

Entre las personalidades que formaban parte de Nxivm destacan, además de Bronfman, su fundador, Keith Raniere, y la actriz Allison Mack, de la serie de televisión Smallville.

Raniere fue detenido en México en marzo de 2018 tras ser acusado formalmente en un tribunal de Nueva York de tráfico sexual y de conspirar para tráfico sexual, por lo que enfrenta un mínimo de 15 años de prisión y un máximo de cadena perpetua.

En 1998, este supuesto gurú de la motivación personal, ahora de 58 años, creó la organización Programas Ejecutivos de Éxito, a través de la cual impartía talleres de cinco días por los que cobraba hasta 5 mil dólares.

Años más tarde fundó Nxivm, la secta que estableció al norte de la ciudad de Nueva York y donde obligaba a los asistentes a tomar clases adicionales a mayor precio y a traer a otras personas para “ascender” dentro de los rangos internos de la organización y así obtener privilegios.

La historia tomó un giro cuando en el año 2015 Raniere formó una sociedad secreta dentro de Nxivm llamada “DOS”, “para empoderar a las mujeres y erradicar las debilidades del programa de estudios”.

Según las acusaciones, las mujeres se convertían en sus “esclavas sexuales”, siendo forzadas a realizar tareas domésticas y marcadas “a fuego como ganado en sus zonas pélvicas” con las iniciales del líder, ceremonia que era grabada y en la que todas tenían que estar desnudas.

Las mujeres tenían que estar disponibles para él día y noche. Además, eran extorsionadas con información comprometedora sobre amigos y familiares, fotografías de desnudos y derechos sobre las pertenencias que ellas mismas aportaban.

Con información de López Dóriga y EFE

COMPARTE