CRECE EN CAJEME LEYENDA SOBRE CRIPTAS Y CASTILLO ABANDONADOS

Diversas son las historias que giran entorno a dos extrañas construcciones en Ciudad Obregón, una ubicada en la colonia Faustino Félix y la otra a un lado de las Granjas Micas.

Ambas construcciones fueron realizadas hace más de 20 años, por un trabajador del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de nombre Miguel Varela, y se cuenta que obedecen a cuestiones satánicas o adoración al mal.

Las criptas, que comúnmente son un espacio arquitectónico subterráneo utilizado para enterrar a los fallecidos, fue el nombre que se le dio a las construcciones ubicadas en zona despoblada o de actividad ganadera y porcina de las granjas Micas. Este sitio cuenta con cinco curiosas edificaciones, poco vistas en el Municipio.

Estas cuentan con picos o conos en sus bardas y techos, y con una estructura que podría parecerse a la medieval.

Se cuenta entre los cajemenses que estas fueron creadas para adorar a Satánas, y que ahí se realizaron diversos rituales y hasta sacrificios, pero esto nunca ha sido comprobado.

“De adolescente empecé a escuchar lo que se escucha a voces, nada que en realidad haya visto con mis propios ojos, fue el tabú que existía, de un lugar donde hacían rituales; de adolescente a uno le llama la atención eso por el morbo”, platicó Alejandro Enríquez González, residente de Ciudad Obregón.

Una de las cinco edificaciones forma un resbaladero, donde se dice, hacían los sacrificios humanos y de animales, para que corriera la sangre hacia la tierra del lado donde nace el Sol, simbolizando que la oscuridad opaca la luz.

Su dueño era considerado por sus vecinos de la colonia Faustino Félix como no malo, pero sí extraño, al vestir siempre de negro y con cintos o anillos alusivos a la muerte, con calacas o demonios.

“Le gustaba todo eso al amigo, pero nunca vimos nada malo, él se la llevaba todo el día trabajando en el Seguro y fincando y fincando, metiendo ladrillo, todo su dinero, aguinaldo a sus construcciones; era una persona mayor, murió de cáncer en el estómago”, relató una de las vecinas del lugar.

Este radicaba sobre una de las calles de la mencionada colonia, donde también construyó otra edificación, curiosamente de cinco pisos y estructuras muy similares a la de las criptas.

PURA FANTASÍA

El mejor conocido como “castillo” se ubica sobre la calle Donato Guerra, entre Fernando Montes de Oca y Juan de la Barrera, y aunque la leyenda o las voces cajemenses señalan que fue construido para el “rey de las tinieblas”, vecinos aseguran que esos son cuentos y mentiras.

“Se dice que tuvo hijos (el dueño), ahí nunca vivió, nomás le metía y metía (dinero), empezó desde abajo, el primer piso, segundo, traía albañiles, era jubilado del Seguro, a lo mejor cuando hizo lo de cerca del panteón sí hacia cosas malas, pero aquí no, no convivía con la gente.

“Era diabólico, por algo invertía su dinero en ese tipo de cosas, en algo que no tenía fundamento, dicen que sí tuvo hijos y heredó las construcciones, pero nadie ha venido y la gente se queja por el cochinero”, detalló una vecina.

Eduardo Villegas, vecino de la colonia Faustino Félix, mencionó que aunque hace años unos sobrinos acudieron a ponerle precio al inmueble por 2 millones de pesos, nadie se ha interesado en este, por las leyendas que se cuentan.

“Se murió el señor y así quedó, lo ponen a vender pero no sale, ahí estaban los cartelones pero nadie viene, se supone que tiene unos hijos en Hermosillo o sobrinos, nunca vimos pasar nada malo ahí”, recalcó.

Comprobadas o no las historias que hay sobre a estos inmuebles, quienes viven enseguida de ellos lo hacen en paz, expuso Javier Lugo, otro de los vecinos de la colonia Faustino Félix, e incluso cuando el propietario se la llevaba edificando.

“Nunca notamos nada anormal, él decía que quería hacer unas construcciones diferentes, lo que sí, siempre andaba vestido de negro, con tejana y botas, el pantalón metido en ellas”, añadió.

LAS VOCES EN CONTRA

Aunque en decenas de ocasiones se han emprendido investigaciones al respecto, siempre ha habido voces en defensa de las construcciones y de su propietario, como las encontradas en redes sociales.

“Me consta que el que las hizo era buena persona y le gustaba lo gótico, nada más, mi padre era amigo de ese señor, él le ayudó a construir pues trabajaba en una empresa de materiales, él siempre fue muy atento con la familia, nada raro, nada extraño, mas que su peculiar gusto”, añadió uno de los cibernautas identificados como Obed Nnr.

Cajeme no está preparado para observar arquitecturas que son normales en otras zonas, añadió, Enríquez González, por eso causan tanta extrañeza en la región.

LA IGLESIA

Sea cual sea la verdad que encierren estos lugares, la iglesia pide no impulsar el mal a través del maligno, y estar siempre apegados a la frase de San Pablo: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

“Unidos en Cristo, en esa fuerza de Dios, podemos superar toda dificultad, incluso aquella que venga del maligno, que se puede presentar de muchas formas, pero el Cristiano no debe tenerle miedo.

“No hay que buscar situaciones del mal como juegos, brujerías o cosas que no pueda entender, hay que evitar toda tentación”, concluyó Javier Aníbal Lauterio Valdez, párroco del Santuario de Guadalupe.

Fuente: elimparcial.

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