Las críticas consideran que las autoridades no tomaron las suficientes precauciones a la hora de hacer los pedidos a los distintos fabricantes

 

Las críticas a la lenta estrategia de vacunación, debido en parte a la escasez de la vacuna en la UE, crecen en Alemania donde se considera que las autoridades no tomaron las suficientes precauciones a la hora de hacer los pedidos a los distintos fabricantes.

La neurologa Frauke Zipp, de la Academia Nacional de Ciencias Leopoldina, habló, en una entrevista con el diario “Die Welt”, de un burdo fracaso de los responsables, y se pregunta porque no se hicieron pedidos más grandes a los distintos fabricantes, asumiendo el riesgo que eso implicaba.

“Hasta hace poco había actos públicos por los muertos. Ahora ya no importa al parecer cada día en que se puedan salvar vidas y se pide paciencia”, dijo Zipp.

La oposición en el parlamento alemán se ha sumado a las críticas y así el secretario general del Partido Liberal (FDP), Volker Wissing, ha dicho que otros países, como Israel, están mostrando que es posible una estrategia de vacunación más efectiva.

“En Israel y en otros países vemos que es posible vacunar más rápidamente. El Gobierno tiene que explicar por qué en Alemania todo avanza tan lentamente”, dijo Wissing a “Die Welt”.

La diputada Kordula Schulz-Asche, de Los Verdes, considera que desde la perspectiva actual es claro que la UE debería haber hecho pedidos más grandes a todos los fabricantes, asumiendo los riesgos y el copresidente de La Izquierda, Bernd Riexinger, ha pedido que se den rápidamente licencias para la producción de la vacuna de BioNTech y Pfizer, la única aprobada en la UE.

“Una estrategia de vacunación efectiva es también una carrera contra el tiempo”, dijo Riexinger.

El proceso en Europa no fue tan rápido y directo como en otros países y eso se debe también a que la UE no autorizó los pedidos directamente sino que los países miembros también tenían voz. En una negociación en la que se requiere un anuncio claro eso es algo que puede costar tiempo”, dijo Sahin a “Der Spiegel”.

“Existía el supuesto de vendrían muchas otras empresas con vacunas. Al parecer existía la impresión de que habría suficiente y que las cosas no serían graves, eso me sorprendió”, agregó.

La revista “Der Spiegel” sostiene que uno de los problemas es que la UE depositó demasiada confianza en dos fabricantes, el francés Sanofi y el anglo-sueco AstraZeneca, que han tenido que aplazar su proceso para que se aprueben sus respectivas vacunas.

La vacuna de Pfizer/BioNTech es de momento la única aprobada en la UE. En otros países ha recibido también una aprobación de urgencia la vacuna de Moderna.

 

Con información de EFE

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