Sonora tradicionalmente ha producido cebada para la industria de fabricación de cerveza y aunque disminuyó la superficie de siembra en la última década, se busca retomar el cultivo.

Con el fin de volver a cultivar cebada en la entidad, productores cuentan con un proyecto avalado por los gobiernos estatal y federal: la idea tiene varias vertientes benéficas, pero hay dos principales; una es ampliar el mosaico de cultivos en zonas de vasta extensión agrícola, como los valles del Yaqui y Mayo, así como en la región de Caborca.
La otra es que aumenten los ingresos de los productores, al ser las cerveceras instaladas en el Sur del estado, como Constellation Brands en Cajeme y Cuahutémoc Moctezuma en Navojoa, las que adquieran la cebada.

Vislumbran proyecto
Gerardo Loya Chávez, gerente de la Asociación de Organismos de Agricultores del Sur de Sonora (Aoass), indicó que las pláticas con la planta cervecera local están avanzadas para la compra de la cebada, materia prima para la elaboración de esta bebida.
Adicionalmente, explicó, esta siembra se ve como una alternativa de reconversión de cultivos en algunas regiones agrícolas del estado.
«Tuvimos una reunión de seguimiento a los proyectos en conjunto con la empresa cervecera sobre la validación y desarrollo de variedades de maíz y cebada, para tener alternativas para los productores y desarrollar la proveeduría local que cubra las necesidades de materia prima», detalló.
El proyecto está avanzado, destacó el directivo, sin embargo, aún requieren progresar en la validación de variedades que se adapten a la región y que generen la calidad requerida por las empresas que adquirirán el producto.
Afirmó que investigadores y agricultores cooperantes realizan ya pruebas de la cebada con líneas de semilla producidas localmente, para luego analizar sus frutos.

Las aprobadas
En 2017, con apoyo del Patronato para la Investigación y Experimentación Agrícola del Estado de Sonora (Pieaes), investigadores del Campo Experimental Norman E. Borlaug validaron los resultados de los ensayos con las variedades Alina y Armida de semillas de cebada.
Ambas fueron liberadas por el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (Inifap) del Bajío; la investigación buscó evaluar estas semillas a través de fechas de siembra en Sonora.
Liderado por el investigador César Martín Armenta Castro, las semillas complementaron el paquete tecnológico de la cebada y mostraron altos rendimientos y calidad.
En el trabajo de campo, los resultados mostraron que la fecha de siembra más recomendable comprende desde el 15 de noviembre hasta el 15 de diciembre, sugiriendo como óptimos los primeros 15 días de diciembre, periodo en el que alcanzaron desde 5 mil 816 hasta 6 mil 79 kilos por hectárea.
Durante los últimos 60 años el Programa Nacional de Cebada, iniciado por la entonces Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (hoy Sader) y ahora liderado por el Inifap, ha liberado 22 variedades de cebada, 17 malteras y cinco forrajeras.

Más éxitos
Según datos obtenidos del documento de análisis «Mejoramiento genético de cebada en el Inifap (1985-2020)», el programa de cebada tiene el objetivo de contar con variedades que por su calidad y rendimiento satisfagan necesidades del agricultor y de los industriales malteros y cerveceros.
Dado este objetivo, las investigaciones de mejoramiento se han enfocado en incrementar el rendimiento, la precocidad y la calidad, además de la resistencia a las enfermedades más comunes del cultivo, como la roya.
Actualmente las variedades más importantes probadas por el Inifap son la Esperanza y la Esmeralda, mismas que por la resistencia a la roya lineal amarilla permitieron la producción de cebada cervecera en condiciones de riego y de temporal; con más de 6 millones de hectáreas sembradas de estas semillas se logró la autosuficiencia nacional hacia el año 2000.

La cebada
Este cultivo es uno de los ingredientes de mayor importancia para la producción de cerveza y al ser México uno de los cuatro exportadores más grandes de cerveza en el mundo, se busca que el cultivo de esta planta sea 100% nacional en los siguientes años.
21,450 granos equivalen a un kilo.
133 macollos por planta produce cada semilla.
24 granos tiene, en promedio, una espiga.
90% es la proporción de germinación de una semilla.
6 toneladas por hectárea es el rendimiento esperado por hectárea de siembra.

Fuentes: Inifap/Cerveceros de México.

 

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