Gestionar recursos extraordinarios ante el Gobierno Federal es tarea del alcalde Sergio Pablo Mariscal Alvarado y no responsabilidad de los legisladores, señaló Javier Lamarque Cano.

Ante la necesidad de capital que tiene Cajeme para invertir en la mejora de calles y transporte público, entre otras cosas, el presidente municipal debe acudir a los funcionarios federales, dijo el diputado.

El Ayuntamiento debe colocar sus requerimientos ante las ventanillas y los secretarios de Estado correspondientes y de acuerdo a la capacidad política que se tenga, se apoyará a tocar puertas, dijo.

Antes los legisladores tenían una asignación directa de casi 20 millones de pesos para aplicarlo en obra en sus municipios, pero este recurso, denominado Ramo 23, se prestaba a una enorme corrupción, detalló.

De ese dinero, ni un 50 por ciento llegaba a la comunidad, pues sólo se construían placitas y la mayor parte del recurso se quedaba repartido en “moches” y en la bolsa de los funcionarios, agregó.

Como diputado he logrado bajar algunos recursos para el Organismo Operador de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Cajeme, además a reestructurar la deuda pública y brindado apoyos para adultos mayores, jóvenes, personas con alguna discapacidad y jefas de familia.

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