La Oficina de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) descubrió a 67 centroamericanos ilegales viviendo en un pequeño cobertizo en Nuevo México, el 28 de febrero pasado.

Entre los migrantes originarios de Guatemala y Ecuador había seis menores de edad no acompañados.

Los 67 extranjeros fueron alojados en un cobertizo de madera de aproximadamente 6×6 metros y en condiciones infrahumanas, pues además de ser proveídos de una mínima ración de comida y agua, el baño del lugar tenía un letrero en español que pedía no entrar.

Jack P. Staton, agente especial de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI por sus siglas en inglés) de ICE, detalló que los migrantes fueron introducidos ilegalmente por Tomás Miguel Mateo, guatemalteco con antecedentes penales.

El sujeto de 38 años de edad está acusado de albergar extranjeros ilegales y por reingresar, también de manera ilegal, a Estados Unidos tras ser deportado, se informó en un comunicado.

“El contrabando de personas es un negocio multimillonario, y las redes criminales ven a los individuos que son contrabandeados como carga. HSI continúa investigando esta organización y los hará responsables de sus actividades ilícitas”, expresó el funcionario.

 

 

 

 

Fuente: López Dóriga-Dígital.

COMPARTE