En el Día Mundial sin Tabaco expertos de la salud advierten que Sonora y el país debe asumir una nueva batalla en la materia: el consumo de vapeadores y cigarros electrónicos

Cajeme, Sonora.- Aunque en el discurso oficial las autoridades mexicanas son reconocidas por legislar en torno al consumo de tabaco, su regulación siempre ha sido escabrosa y llena de huecos. Esto, porque cada año en el país siguen muriendo ocho millones de personas al año por esta causa.

A todo lo anterior, hay que agregar los vapeadores y cigarros electrónicos que en los últimos tres años han tenido un boom que va en incremento. Y, aunque se prohibió la importación y exportación de los mismos, el mercado clandestino que vende estos productos no para de crecer.

La Comisión Nacional contra las Adicciones cifra que 975 mil personas en México utilizan vapeadores o cigarros electrónicos, siendo al menos cinco millones quienes los han empleado al menos una vez, los datos dejan entrever que entonces no es tan fácil como prohibir.

VAPEADORES, EL NUEVO RETO
En Sonora, las autoridades de salud admiten que sí hay una problemática pues el consumo de vapeadores se ha incrementado especialmente en la población adolescente. Y para conseguirlos no se batalla pues es tan fácil como comprarlos en Internet o una tienda de importaciones.

El doctor José Luis Garibaldi Zamora, director de Salud Mental y Adicciones, señaló que la media estatal de consumo de tabaco en Sonora es de 17 por ciento en población adulta y de 5 por ciento en adolescentes, cifras, dijo, son similares a la media nacional.

Hemos identificado que especialmente los jóvenes están cambiando el consumo de la nicotina de los cigarros normales, por los cigarrillos electrónicos. Hay una forma de desconocimiento porque este consumo también tiene repercusiones”, explicó a TRIBUNA.

Garibaldi Zamora, advirtió que si existe la permitividad cultural y se incrementa el consumo de los mismos habrá un aumento de enfermedades cancerígenas en Sonora. Y aunque dijo que actualmente ya hay espacios designados como libres de tabaco siempre se debe reforzar más las estrategias.

Ana Beatriz Moreno Coutiño, académica de la facultad de psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), estimó que es el bajo costo de los vapeadores, generalmente de 180 a 270 pesos, lo que permite que un menor lo obtenga con facilidad.

Durante la conferencia ‘Los vapeadores en México, en el marco del Día Mundial sin Tabaco’, la investigadora alertó que las campañas de cigarros electrónicos van dirigidas a los jóvenes, quienes son atractivos para el mercado porque no pueden percibir los riesgos.

Datos de diversas investigaciones demuestran que el primer contacto que tienen los menores con el tabaco es a los 10 años.

Mientras que el consumo de cigarrillos electrónicos se ha detectado desde los 12 años, situación potenciada por el fácil acceso a estos productos.

Estamos ante una industria sin ética que incluye sustancias nuevas para conocer el impacto que tienen (…) y quienes las consumen están probando químicos son conejillos de indias de productos baratísimos que vienen principalmente de China”, aseveró Moreno Coutiño.

“SON LA MODA”
Patricio Aguirre estudiante de preparatoria acostumbra a usar vapeadores sobre todo si es fin de semana y tiene salida con sus amigos. “La verdad yo creo que consumiré tres o cuatro al mes, todo depende de mi actividad social o si por ejemplo se lo presto a mis amigos”.

Cuestionado por TRIBUNA sobre si conoce los daños que los especialistas advierten sobre el uso de estos aparatos, Patricio respondió que sí, pero que considera que el tabaco como tal es más dañino. “Mi abuelo fumaba mucho y le dio cáncer, y la verdad los ‘vapers’ no los veo mal”.

El adolescente responde que es más fácil conseguirlos de lo que parece, “en el mercado municipal o en las tiendas de importaciones de China es comúnmente donde los compro, a veces hay promociones como 3 por 380 pesos o ya si tienes más dinero los pides en Internet”.

Patricio admitió que antes él fumaba pero desde que una amiga de su misma preparatoria le prestó su cigarro decidió cambiar. “Mis papás no lo ven mal y la verdad todos mis amigos lo hacen entonces es algo de moda, como ya que si vas al antro sabes que ‘vapearas’ sí o sí”.

Fuente: Tribuna.

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