Feministas tomaron la sede de Morena para impedir que Porfirio Muñoz Ledo llegara a proclamarse “presidente legítimo” del partido

 

La disputa por dirigir el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el partido del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, escaló este lunes cuando cientos de militantes chocaron entre denuncias de acoso sexual y acusaciones de irregularidades.

Feministas seguidoras de López Obrador tomaron la sede del partido en Ciudad de México para impedir que el diputado Porfirio Muñoz Ledo, líder histórico de la izquierda, llegara a proclamarse “presidente legítimo” de Morena tras liderar las dos encuestas oficiales del Instituto Nacional Electoral (INE).

Muñoz Ledo, quien compite con el coordinador de los diputados de Morena, Mario Delgado, canceló su evento tras la llegada de decenas de mujeres que aseguran que el legislador acumula 10 denuncias de acoso sexual, incluyendo a políticas, reporteras y hasta menores de edad.

“No somos afines a ninguno de los grupos y candidatos de Morena, a ninguno, nosotras somos feministas dentro de la ‘Cuarta Transformación’ (el movimiento impulsado por el hoy presidente de México), y lo único que estamos pidiendo es que Porfirio Muñoz Ledo explique lo que pasó”, afirmó Camila, una portavoz de las mujeres.

En la longeva pugna ha destacado el aparente desinterés del presidente López Obrador, quien en su conferencia de prensa matutina restó importancia al caos sobre el empate de la segunda vuelta.

“No opino de eso para no meternos en la cosa partidista, solamente cuando hay alguna cosa grave, pero no, esto no. Esto es, vamos a decir, algo muy común en los partidos y ya que se pongan de acuerdo”, manifestó.

El presidente interino de Morena, Alfonso Ramírez Cuéllar, se limitó a pedir en Twitter “poner la unidad y la institucionalizad de Morena por encima de todo”.

 

Con información de EFE

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