Ante los múltiples dichos de López Obrador, Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad publicó un texto que refiere que “lo que sí es un hecho, es que la minuta legislativa para la desaparición del cuerpo de élite quedó congelada”

Ante los múltiples dichos del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre el Estado Mayor Presidencial y su desaparición, Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad publicó un texto que refiere que “lo que sí es un hecho, es que la minuta legislativa para la desaparición del cuerpo de élite quedó congelada”.

“Lo anunció en noviembre de 2016 como parte de su Proyecto Alternativo de Nación. Lo repitió decenas de veces antes y durante su campaña política. Una vez ganada la elección presidencial de 2018, lo enlistó en el número 62 de sus 100 compromisos de gobierno.

“Ya como presidente en funciones, Andrés Manuel López Obrador reiteró lo que había machacado en incontables ocasiones: el Estado Mayor Presidencial (EMP), ese cuerpo de élite militar que desde 1942 se encargaba de la seguridad y de cuidar hasta la respiración del presidente y su familia, se extinguiría”, refiere el texto.

Esta es la investigación íntegra de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad, escrita por Jacinto Rodríguez Munguía:

Lo anunció en noviembre de 2016 como parte de su Proyecto Alternativo de Nación. Lo repitió decenas de veces antes y durante su campaña política. Una vez ganada la elección presidencial de 2018, lo enlistó en el número 62 de sus 100 compromisos de gobierno.

Ya como presidente en funciones, Andrés Manuel López Obrador reiteró lo que había machacado en incontables ocasiones: el Estado Mayor Presidencial (EMP), ese cuerpo de élite militar que desde 1942 se encargaba de la seguridad y de cuidar hasta la respiración del presidente y su familia, se extinguiría.

Las razones para desaparecer a ese cuerpo militar eran, básicamente, tres:

1) Resultaba altamente costoso para las finanzas públicas.
2) El presidente no necesitaba de seguridad especial porque el pueblo sería quien lo cuidaría.
3) El Estado Mayor Presidencial había conspirado y participado en operativos contra el pueblo, como el del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco, en cuya masacre desempeñó un papel principal.

Tres años después, una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad en alianza con Fábrica de Periodismo documenta que no es así: el Estado Mayor Presidencial, con sus más 8 mil elementos incluidos, no ha desaparecido. Se encuentra en una categoría especial conocida en el medio militar como “en receso”.

Legalmente, el Estado Mayor Presidencial, a cuyos integrantes se les conoce en la jerga del ejército como los militares de terciopelo, no se extinguió.

Es más, desde octubre del 2019 la iniciativa de reformas a la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos se encuentra “congelada” por “razones políticas” en la Cámara de Diputados, a pesar de que el grupo de legisladores de Morena contaba y cuenta con los votos necesarios para aprobarla en cuanto lo desee. Pero no ha querido.

Y el presidente López Obrador tampoco actuó para que ocurriera, aunque públicamente siga insistiendo en lo contrario: que el Estado Mayor Presidencial ya desapareció.

Acomodados en filas de sillas inusualmente ordenadas, más de 5 mil delegados de la militancia del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en todo el país han llegado a la explanada del Deportivo Azcapotzalco, en la Ciudad de México.

La fecha es altamente simbólica: 20 de noviembre de 2016. Es el 106 aniversario del inicio de la Revolución Mexicana y el segundo día de trabajos  del Congreso Nacional Extraordinario de ese partido.

Andrés Manuel López Obrador es la figura del día. Además de encabezar en ese momento la dirigencia nacional de Morena, se prepara para lanzarse a su tercer intento por llegar a la Presidencia del país.

Aún se encuentra lejos de ser candidato, pero no hay nadie que le haga sombra. Ataviado sobriamente con un traje negro, camisa blanca y una corbata a rayas negras y guindas, presenta ante el clamor y los gritos de sus compañeros los 50 lineamientos básicos de su Proyecto Alternativo de Nación 2018-2024.

Delinea los elementos que con el paso del tiempo se convertirán en un mantra de su gobierno: la honestidad, la lucha contra la corrupción, y antes que nada, primero los más pobres.

Y, por primera vez, coloca en la mira al Estado Mayor Presidencial. Hacia el minuto 22 de su extenso discurso, y apenas se están apagando los aplausos de sus seguidores, que celebran el anuncio de que se implantará una “austeridad republicana” y se acabarán los excesos y derroches del gobierno, López Obrador lee el punto número 14:

“El próximo presidente ganará la mitad de lo que percibe el actual (entonces Enrique Peña Nieto) y no gozará de ninguna otra prestación o canonjía; no viajará en aviones ni helicópteros privados, sino en aviones de línea comercial y por carretera. El Estado Mayor dejará de formar parte de la Presidencia y se incorporará por completo a la Secretaria de la Defensa Nacional”.

Los gritos, las porras y los aplausos de sus seguidores rematan cada uno de los puntos. Andrés Manuel apenas si hace una pausa en la lectura, que al final durará una hora y 20 minutos.

Es una de las primeras veces que menciona el tema. Y ya no lo soltará. Comienza un largo camino para desaparecer, eliminar, derogar, al “ejército de terciopelo”.

Fuente: El Universal.

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