La lista de especies de flora dentro de esta norma data del año 2001, sin embargo ha sufrido diferentes modificaciones, señala la ecóloga Bárbara Peralta

En Sonora existen alrededor de 58 especies de flora nativa de Sonora que están en peligro de desaparecer de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana 059 (NOM-059-SEMARNAT-2010), la cual busca identificar las especies o poblaciones vegetales o animales silvestres en riesgo.

Bárbara Peralta, ecóloga con experiencia en estudios de impacto ambiental e integrante del colectivo Colaboración Ecológica, mencionó que la lista de especies de flora dentro de esta norma data del año 2001, sin embargo ha sufrido diferentes modificaciones, con el fin de cambiar el estatus de riesgo de extinción de algunas especies para su preservación.

“Esta norma, en el 2019 sufrió una modificación nomás en el Anexo III, porque se anexaron algunas especies, otra se quitaron y otras se modificaron de categoría. Es a nivel federal, las especies que están ahí se encuentran en categoría de riesgo, no necesariamente están protegidas, como piensa mucha gente. Falta mucho más para que se protejan las especies”, resaltó.

Asimismo, afirmó que durante el mes de julio del año en curso, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales lanzó una convocatoria al público en general para quienes quisiera proponer que alguna especie de flora, fauna u hongo, a través de métodos científicos, se incluya en la lista o cambie su categoría dentro de la norma.

De tal forma, en Colaboración Ecológica, señaló se hicieron los trabajos pertinentes para incluir al palo fierro dentro de la lista de riesgo de la NOM 059, siendo una especie emblemática del desierto de Sonora que requiere de mayor vigilancia pues algunos aspectos la vuelve susceptible a una eventual extinción.

“Es muy usada, por esos mismos usos que tiene y la longevidad de la especie, donde estuvimos viendo esos aspectos y faltan estudios de población, porque la verdad fue muy difícil encontrar información para determinar. Entonces pusimos los datos que teníamos y aun así alcanzó cierto puntaje para ponerla en categoría Amenazada, ahorita está en Protección Especial, para que tenga más peso y sea una forma de llamar la atención”, mencionó.

En estas categorías se dividen
También recordó que dentro de la NOM 059 existen cuatro categorías de riesgo “Protección Especial”, “Amenazadas”, “Peligro de Extinción” y “Probablemente Extinta en el Medio Silvestre”, por lo que considerando la presión que sufre el palo fierro como para generar carbón y otros usos no sustentable, se buscó elevar la categoría de esta especie, pues su crecimiento es muy lento.

Además, existen otras especies comunes del Estado de Sonora, como el guayacán, el sahuaro, la sinita, el abeto del Colorado, el amole, el maguey de colibrí y la saiya, entre otras más de 50 especies sonorenses que contempla la norma.

“Son alrededor de 57 especies dentro de la NOM 059… Por los cambios en los usos de suelo, los allanamientos de terrenos forestales para el desarrollo del ser humano estas especies están siendo desplazadas, hay especies que se encuentran distribuidas libremente, algunas de ellas que son muy raras, y estas son la parte más vulnerable, por lo que son consideradas en una de las categorías de riesgo”, explicó Peralta.

Otros factores para considerar a estas especies sonorenses en peligro de desaparecer se debe a su ciclo de reproducción, pues son varias las que suelen crecer durante circunstancias específicas, dependiendo del clima, la calidad del suelo, entre otros, además del uso que le da la población, pues la actividad humana es la principal causa de su agotamiento.

El rol de la sociedad civil
Para contrarrestar estos efectos negativos sobre los ecosistemas, las organizaciones de la sociedad civil realizan diferentes actividades de la mano con autoridades municipales y estatales; una de las más importantes es la concientización y difusión sobre la conservación de la flora y la fauna nativa, aseguró la ecóloga.

“También está la difusión de no comprar ejemplares dentro del mercado negro para no contribuir a esto, también el acercamiento con las autoridades para que cuando se hagan los desmontes, en los cambios de uso de suelo, hacer el mayor rescate posible de individuos, también está acercarse con los constructores, para hacer más conciencia, de eso se trata”, puntualizó.

En ese sentido, aseveró que se ha percibido desde las asociaciones civiles una mayor participación ciudadana, sin embargo, es importante que el gremio de empresarios atiendan las leyes de equilibrio ambiental y sean más conscientes del daño al ecosistema que pueden generar si no resuelven reponer los ejemplares que se pierden durante las actividades de desmonte.

Fuente: El Sol de Hermosillo.

 

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