FIFA ANULA LA TARJETA ROJA DE BALOGUN Y DESATA POLÉMICA ANTES DEL DUELO ENTRE ESTADOS UNIDOS Y BÉLGICA

La decisión de la FIFA de retirar la tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun ha provocado una fuerte controversia en el Mundial de 2026, luego de que el atacante quedara habilitado para disputar el partido de octavos de final frente a Bélgica.

Balogun había sido expulsado durante el encuentro de dieciseisavos de final ante Bosnia-Herzegovina, tras una acción revisada por el VAR en la que impactó al defensor Tarik Muharemovic. Como establece el reglamento, la sanción implicaba perderse automáticamente el siguiente compromiso; sin embargo, el organismo rector del fútbol mundial decidió suspender la medida disciplinaria y permitir su participación.

La FIFA argumentó que la determinación se tomó con base en el artículo 27 de su Código Disciplinario, el cual contempla la posibilidad de suspender total o parcialmente una sanción bajo determinadas circunstancias y someter al jugador a un periodo de prueba. En caso de reincidir en una conducta similar durante ese tiempo, la suspensión volvería a entrar en vigor.

La resolución ha generado numerosas críticas dentro del entorno futbolístico internacional. La Federación Belga de Fútbol expresó su inconformidad, calificando la medida como inesperada y señalando que estudiará distintas vías para defender los principios de igualdad y juego limpio dentro de la competencia.

La controversia aumentó tras conocerse versiones que apuntan a una supuesta intervención del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien habría solicitado al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, revisar la expulsión del delantero. Aunque el organismo no ha detallado públicamente los motivos específicos que llevaron a modificar la sanción, el caso ha abierto un debate sobre la transparencia y la independencia de las decisiones disciplinarias en el máximo torneo del fútbol mundial.

Especialistas y medios deportivos recuerdan que son muy escasos los antecedentes de una medida de este tipo en una Copa del Mundo. De hecho, uno de los pocos casos similares ocurrió en 1962 con el brasileño Garrincha, quien pudo disputar la final de aquel Mundial pese a haber sido expulsado en semifinales.

Mientras tanto, la selección estadounidense celebra poder contar nuevamente con uno de sus principales referentes ofensivos, quien suma tres anotaciones en el certamen y es considerado una pieza clave en el esquema del técnico Mauricio Pochettino. Bélgica, por su parte, llega al encuentro envuelta en un ambiente de molestia por una decisión que muchos consideran un precedente delicado para futuras competiciones.

La polémica continúa creciendo a pocas horas del enfrentamiento entre ambas selecciones, en un episodio que podría marcar uno de los capítulos más discutidos de la Copa del Mundo 2026.

Fuente: El País