En días pasados, el alcalde neoyorquino rechazó una invitación del gobernador Abbott para visitar la frontera y comprobar lo que él insiste en catalogar como “una crisis”.

El gobernador texano Greg Abbott anunció esta mañana la llegada a Nueva York del primer grupo de migrantes enviados en autobús desde el estado sureño. Aunque el funcionario anunció que los migrantes habrían arribado en un autobús verde a la terminal Port Authority ubicada en Manhattan, ninguna autoridad local había confirmado el hecho.

“Además de Washington, DC, Nueva York será una nueva locación de entrega”, prometió Abbott en un comunicado. Desde principios de abril, el gobernador inició con la política de enviar desde el sur migrantes, inicialmente a la capital de los Estados Unidos, como una manera de reclamar “las políticas de fronteras abiertas” de la administración Biden, indiferente, dice, al hecho de que los inmigrantes han “abrumado a las comunidades texanas”.

“Ya que el presidente Biden se niega a reconocer la crisis causada por sus políticas, Texas seguirá tomando estas acciones sin precedentes para mantener a nuestras comunidades a salvo”, insistió Greg Abbott quien, irónico, remarcó que Nueva York era un sitio ideal para enviar migrantes “quienes podrán recibir la abundancia de servicios y alojamiento que el mayor Eric Adams se ha jactado de tener en esa ciudad santuario”.

Se dijo confiado en que Adams mantendrá su promesa “de recibir con los brazos abiertos a los migrantes que en los pueblos de la frontera ya no pueden hallar alivio”. En días pasados, el alcalde neoyorquino rechazó una invitación del gobernador Abbott para visitar la frontera y comprobar lo que el insiste en catalogar como “una crisis”.

Aclara el gobernador de Texas que ya son cientos los migrantes transportados al norte en un plan que si bien, algunos migrantes incluso agradecen, ha recibido sobre todo críticas de opositores a dicha política.  “No sé bajo qué autoridad el gobernador está haciendo eso, pero está claro que se trata de una treta publicitaria”, dijo en abril la entonces secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki.

“Hacer cumplir las leyes de migración de nuestro país le compete al gobierno federal, no a los estatales», remarcó la funcionaria. Greg Abbott se encuentra en la recta final de un proceso electoral en el que intentará renovar su mandato en noviembre próximo.

En mayo, sus aspiraciones sufrieron un duro golpe luego de que un tirador solitario perpetrara una masacre en la escuela primaria Robb en Uvalde, Texas. La lenta reacción tanto del gobernador como de su fuerza de seguridad pública han sido duramente criticadas, luego de que videos posteriores mostraran negligencia e ineptitud en toda la línea de mando.

Abbott enfrentará a un joven y carismático aspirante demócrata, Beto O’ Rourke, cuya campaña se ha fortalecido con cada mala decisión tomada desde el gobierno estatal, que, pese a todo, sigue adelante en casi todas las encuestas por siete puntos en promedio.

Fuente: Milenio.

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