ESTADO DE MÉXICO.- Las autoridades del gobierno del Estado de México buscan aplicar un impuesto de nómina a los albañiles o a quienes realicen trabajos de construcción, por lo cual sus empleadores tendrán que reportar los ingresos que tenga cada uno de sus empleados por cada obra que se realice al año o según los metros cuadrados de construcción. 

De igual forma se espera que los dueños de negocios que venden bebidas alcohólicas, sean “corresponsables” con las licencias y permisos que se les otorgan a estos establecimientos, cosa que podría impactar en la renta de los locales o espacios en donde se venden estos productos, en caso de que el propietario del negocio no respete las reglas.

Ambos cambios están incluidos en el proyecto de reformas al Código Financiero para el ejercicio 2020 como parte del paquete fiscal que se entregará el próximo año, con el que además se sumaría un endeudamiento de 9 mil 500 millones de pesos para dar una total de 55 mil millones de deuda en Edomex.

Albañiles no se salvarán 
De acuerdo con la iniciativa enviada el Congreso de Edomex por la Secretaría de Finanzas, en el artículo 47 del Código Fiscal se sumaría que:

«Las obligaciones de los contribuyentes que se dedican en forma permanente o esporádica a la actividad de la construcción, con la finalidad de otorgarles certeza jurídica respecto de los elementos indispensables que debe contener su contabilidad y fortalecer las facultades de comprobación de la autoridad fiscal para determinar la existencia de créditos fiscales”

Además, se señala que esto serviría para que la autoridad fiscal pueda asegurase de que se cumplen las obligaciones del impuesto sobre Erogaciones por Remuneraciones al Trabajo Penal.

La albañilería en el Estado de México es el principal ingreso de miles de familias campesinas pobres, por lo que la aplicación del impuesto golpearía severamente la economía de este sector.

 

 

FUENTE: EL IMPARCIAL.

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