Con el objetivo de proteger el equilibrio ecológico de la Laguna del Náinari y preservar las especies nativas que habitan en este importante cuerpo de agua de Cajeme, el Ayuntamiento llevó a cabo trabajos de extracción de biomasa, logrando retirar alrededor de 2.2 toneladas de material acumulado.
Las labores fueron realizadas por la Unidad Municipal para el Desarrollo Rural como parte de una estrategia para mejorar la calidad del agua y prevenir problemas ambientales, entre ellos la disminución del oxígeno disponible, situación que puede provocar la muerte de peces y afectar gravemente el ecosistema.
Además de contribuir a una mejor oxigenación de la laguna, estas acciones buscan combatir la presencia del llamado pez diablo, una especie invasora que representa una amenaza para la fauna acuática local debido a su rápida reproducción y capacidad para desplazar a especies nativas. Entre las más afectadas se encuentran la lobina y la mojarra, peces de gran importancia tanto para el equilibrio ambiental como para las actividades recreativas y deportivas que se realizan en la laguna.
El director de la Unidad Municipal para el Desarrollo Rural, Rubén Gastélum Vargas, informó que este tipo de operativos se realizarán cada dos meses, con el propósito de mantener niveles adecuados de oxigenación, reducir la acumulación de contaminantes y evitar que el pez diablo continúe expandiéndose o migre hacia otros ecosistemas de la región.
Las autoridades municipales señalaron que estas labores forman parte de un programa permanente de conservación ambiental, enfocado en proteger uno de los espacios naturales más representativos de Cajeme. Asimismo, hicieron un llamado a la ciudadanía a colaborar en el cuidado de la laguna, evitando arrojar residuos y respetando las medidas destinadas a conservar este importante hábitat.
Fuente: Gobierno Municipal de Cajeme
