Los felinos vivirán en el Parque Nacional Kuno; sin embargo, expertos afirman que hay pocas posibilidades de que sobrevivan.

El primer ministro de India, Narendra Modi, liberó a ocho guepardos en el Parque Nacional Kuno, como parte de un proyecto para reintroducirlos en el país a 70 años de que se extinguieron en la región, lo que causó división entre los expertos.

Las cinco hembras y los tres machos fueron donados por el gobierno de Namibia y fueron trasladados a bordo de un avión especialmente fletado, un Boeing 747 apodado «cat plane» (avión felino), en un vuelo de 11 horas.

«Hoy, el guepardo regresó a India. (…) La concienciación de India por la naturaleza también se ha despertado con mucha fuerza. «No permitamos que nuestros esfuerzos hayan sido en vano», dijo el primer ministro en un video.

Las autoridades les colocaron un collar con ubicación satelital a los animales; sin embargo, antes de ser puestos en libertad pasarán un periodo de cuarentena en un recinto cerrado.

No obstante, el científico Ravi Chellam advirtió que a los felinos les podría costar adaptarse, pues aseguró que hay pocas posibilidades «de que en India se establezca una población de guepardos viable y salvaje». Explicó que en el área también viven un número importante de leopardos y que los cachorros podrían ser presa de perros y otros carnívoros.

«Los hábitats deberían haberse preparado antes de traer a los felinos desde Namibia», agregó. Aunque la doctora Laurie Marker, fundadora del Cheetah Conservation Fund (CCF), aseguró que «los guepardos son muy adaptables».

«Creo que se adaptarán bien». India fue una vez el hogar de los guepardos asiáticos, pero la especie fue declarada extinta en ese país en 1952. Asimismo, espera concluir un acuerdo con Sudáfrica para importar otros especímenes.

Clasificado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza en su lista roja de especies amenazadas, la población mundial de guepardos asciende a menos de 7 mil individuos, la mayoría de los cuales vive en las sabanas africanas.

Fuente: Milenio.

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