El juez Brian Cogan le dio la razón a la fiscalía estadunidense que busca evitar acoso, intimidación o alguna intervención por parte del ex secretario de Seguridad Pública

El juez Brian Cogan, quien se encuentra al frente del caso contra el ex secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, aprobó la solicitud de la fiscalía de Estados Unidos para que haya un jurado anónimo en la próxima audiencia.

La decisión se da al confiar en que los hechos que se han expuesto en contra del ex funcionario mexicano son suficientes para considerar que el jurado podría estar expuesto a acoso, intimidación o el intento de interferencia por parte del acusado, quien enfrenta cargos relacionados con tráfico de cocaína de la mano con el cártel de Sinaloa y por mentir a las autoridades migratorias estadunidenses.

“El gobierno ofreció hechos que buscan mostrar que García Luna repetidamente dio prioridad a su ganancia personal por encima de sus deberes jurados como servidor público y, a cambio por millones de dólares, aseguró que éxito continuo y la seguridad de una de las organizaciones de tráfico de drogas más notorias del mundo (el cártel de Sinaloa).”

Según el propio juez, es fácil inferir que como secretario de Seguridad Pública, García Luna estuvo en algún momento en contacto con algún responsable de la violencia generada por cárteles de la droga además de haber estado al tanto de sus actividades debido a la naturaleza de su encargo, por lo que es razonable pensar en que un jurado que no cuente con el anonimato pueda temer por su seguridad.

Además, encontró como legítima la preocupación de que García Luna tenga el interés y la capacidad de intimidar o acosar al jurado como lo habría intentado hacer con otros testigos de acuerdo con una moción presentada hace algunas semanas por la fiscalía de Estados Unidos.

“La fiscalía ha articulado una preocupación legítima de que el señor García Luna, como ex funcionario de gobierno de alto rango con profundos lazos con el gobierno mexicano y el cártel de Sinaloa, podría querer y contar con los recursos para participar en intimidación de testigos y acoso. El salto de intimidación de testigos a acoso o manipulación del jurado no es grande.”

Fuente: Milenio.

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