Feliz en su cumpleaños 60 porque coincide con la celebración del 94 aniversario del Municipio de Cajeme, el exalcalde Sergio Pablo Mariscal compareció ante Cabildo donde expuso su versión sobre los temas controvertidos que no dejó en claro la información aportada en el proceso Entrega – Recepción.

El más criticado sin duda fue el convenio que firmó el Oomapasc con la empresa Solaqua poco antes de concluir la administración que presidió Mariscal pese a que el alcalde electo Javier Lamarque había sugerido que no se firmara.

Mariscal se justificó al señalar que lo firmó como presidente municipal en funciones y por lo tanto estaba facultado para tomar cualquier decisión hasta el 16 de septiembre.

«El presidente municipal no puede dejar de serlo porque le faltan pocos días para concluir», añadió.

Aseguró además que el convenio es favorable para el Ayuntamiento porque le permite negociar el 2023 con mejores condiciones pues la Federación y el Estado son morenistas y darán más apoyo a la administración de Lamarque.

¿Por qué la urgencia si el contrato vencía en febrero?, lo cuestionó la regidora Anabel Acosta.

No fue una decisión de urgencia sino correcta y estratégica, respondió Mariscal… «Si el Gobierno del Estado asume sus responsabilidades, que no se lo pueden dejar al municipal, porque el Gobierno tiene la mayor responsabilidad. En el Gobierno de Pavlovich no se movió ni un dedo a favor de Cajeme».

La universidad de seguridad pública

De los 12 millones de pesos que anunció para el proyecto de universidad de la seguridad pública, Mariscal afirmó que al no aprobar el Congreso el presupuesto estatal, no se cumplieron las expectativas del presupuesto municipal 2021 donde estaba incluida dicha universidad.

Expresó que este proyecto estuvo respaldado en la iniciativa del secretariado ejecutivo nacional de Seguridad Pública, encabezado entonces por Alfonso Durazo, pero a la hora de distribuir los recursos «la puerca torció el rabo».

También por retrasos en el presupuesto, «la ciclovía no se concluyó pero di el banderazo de arranque para que en diciembre se terminara», dijo sobre la obra que inauguró un día antes de concluir su administración.

Consejos a regidores

Durante su exposición Mariscal reiteró que las decisiones importantes no las toma el alcalde solo sino el cabildo y los funcionarios, argumento que fue tomado por los regidores como una evasión de responsabilidades.

En algunos temas el exalcalde se dio el lujo de aconsejar a los regidores cómo actuar ante varios temas.

También sugirió a los dos diputados «que repiten», Ernestina Castro y Raúl Castelo, que no actúen por sus intereses particulares sino por los de Cajeme.

Y para cerrar con broche de oro uso varias veces el anglicismo «naming» para sugerir la concesión del nombre del estadio Yaquis, después de justificar el contrato que se firmó con la directiva del equipo, contrató que un regidor calificó como «leoninio».

 

FUENTE: INFOCAJEME.

 

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