En la noche del 9 de julio de 1958 en Bahía de Lituya, en Alaska, se registró un gran terremoto de 7.9 en la escala Richter. Esto no solo sacudió toda Bahía sino que creó la ola más grande de la que se tiene registro

En la noche del 9 de julio de 1958 en Bahía de Lituya, en Alaska, se registró un gran terremoto de 7.9 en la escala Richter. Esto no solo sacudió toda Bahía sino que creó la ola más grande de la que se tiene registro, la cual medía medio kilómetro de altura, según señaló el medio argentino La Nación.

Bahía Lituya se encuentra ubicada en el Parque Nacional Bahía de los Glaciares, casi en el límite con Canadá. Es un fiordo, lo cual significa que es un valle excavado por un glaciar, que posteriormente ha sido invadido por agua de mar. Acá se logran ver aguas de tres glaciares: el Crillón, el Cascade y el Lituya.

Cerca de este lugar también se encuentra la falla Fairweather. Por lo tanto, es una zona con alta actividad sísmica que, de vez en cuando, sufre algún terremoto considerable.

Sin embargo, hasta ahora nada se compara con el que ocurrió en 1958. A este se le sumó un factor muy importante: el deslizamiento de una roca que acabó en el agua y ayudó a que esta ola tuviera esa magnitud, resalta el citado medio.

Aunque no hay registros del hecho, las evidencias posteriores dejan ver que la cantidad de roca que se cayó era de unos 900 metros de altura y de unos 30 millones de metros cúbicos.

En 1978, el expedicionario Francés Jean-François de La Pérouse encontró una isla en el centro de la bahía, la cual llamó Cenotafio, una palabra griega que significa «tumba vacía», indica ‘La Nación’.

Este extraño lugar llamó la atención de La Pérouse, ya que tenía una extraña línea en los bosques que lo rodeaban y parecía que hubieran sido cortados por una navaja, tal como lo relató en su registro.

Decidió enviar tres botes para medir la profundidad del agua cerca de la entrada de la bahía. Al principio todo parecía en calma, pero los barcos fueron volcados y arrastrados por las turbulentas corrientes que se amplificaban por la forma del fiordo. Murieron 26 hombres y sus restos nunca pudieron ser encontrados.

Tiempo más tarde, en los años 50, este lugar fue un punto de interés para el geólogo estadounidense Don Miller, porque podía evidenciar la línea de corte de los árboles, que mostraban vegetación más vieja en algunas zonas y más joven en otras. Estas marcas eran causadas por grandes olas que habían impactado las laderas.

Testigos de la tragedia
Ese 9 de julio de 1958 se encontraban tres barcos pesqueros en Bahía Lituya: el ‘Sunmore’, tripulado por la pareja Wagner; el ‘Badger’, en el que se encontraban Bill Swanson y su esposa; y el ‘Edrie’, comandado por Howard Ulrich, quien estaba con su hijo de siete años, explica ‘La Nación’.

Según los testimonios de los presentes, se escuchó un gran ruido que se parecía a un rugido que venía desde el fondo de la bahía.

Seguido a este, se vio una gran explosión de agua que llegó a la altura de medio kilómetro sobre las laderas, llevando a su paso todo lo que encontraba.

El comandante de la embarcación Edrie se encontró de frente con la gran ola. Rápidamente intentó alzar el ancla, pero se dio cuenta que se había atascado, así que le puso el chaleco salvavidas a su hijo y siguió intentando liberar el ancla hasta que lo logró.
El primer impacto los disparó hacia arriba, haciéndolos escalar hasta la cresta de la ola. Después, el barco descendió por la cola y fue llevado hacia el centro de la bahía.

La pared de agua también se llevó al barco Badger y lo arrojó 25 metros encima de las copas de los árboles. Cuando la ola se rompió, aterrizaron en la costa externa.

Tristemente, del barco Sunmore no se supo nada y las personas que estaban dentro de él nunca fueron encontradas. De esta terrible noche, sobrevivieron Bill y Vivian Swanson y Horward Ulrich y su hijo.
Más alto que el Empire State

La ola arrasó con las tierras colindantes y finalmente salió hacia el Golfo de Alaska. A unos cuantos kilómetros del epicentro del terremoto, en la isla Yakutat, se reportaron daños y tres personas fallecieron.

Los daños de esta masiva ola se pudieron ver por la línea que quedó en el bosque. El corte se extendió a una altura de 700 pies (200 metros) en una gran parte de la bahía. Sin embargo, se evidencia que las olas salpicaron hasta una altura de 1.720 pies (524 metros), más alto que el Empire State de Nueva York, según el medio.

El evento ocurrido en Bahía Lituya sigue siendo una de las olas más altas conocidas por la ciencia.

Fuente: El Universal.

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