La contingencia sanitaria ha colocado a miles de personas en situaciones difíciles, viviendo al día, ese es el caso de Margarito Castañeda Delgado, quien es invidente y desde que empezó la cuarentena batalla para llevar alimento a su mesa.

Tiene 52 años de edad y pese a que se dedica a lavar carros en su domicilio en la colonia Maximiliano R. López desde hace muchos años, en estos días los clientes bajaron y con ello su ingreso diario, lo que lo orilló a cambiar su mano de obra por despensa.

Platicó que perdió la vista a causa de una enfermedad llamada retinitis pigmentosa, pero que eso nunca lo ha detenido para trabajar, sólo que ahora los clientes escasean.

Sus vecinos y algunas personas han sido generosos con él y le han brindado ayuda, dijo, lo que más desea es trabajar para sentirse útil y de esa forma conseguir el recurso para sus necesidades.

Si desea ayudar a Margarito puede comunicarse al teléfono 6441105986 o acudir a su domicilio en Calle Orquídeas y Séptima No. 174, entre Coahuila y Tricali, en la colonia Maximiliano R. López.

COMPARTE