El canciller mexicano, Marcelo Ebrard Casaubón, en su visita a Bolivia, condujo por las calles de La Paz un vehículo eléctrico de origen boliviano.

Para anunciar que su fabricación a “escala” ya está prevista en México para el año 2023. Este proyecto además del automóvil, también incluye la fabricación de baterías de litio tomando la experiencia boliviana.

Ebrard probó el modelo eléctrico Quantum E3, del cual resaltó algunos aspectos como su excelente suspensión y espacio interno. Y en cuanto al aspecto de diseño, destacó su colorido patrón a los costados con alusiones mexicanas y bolivianas; que contrastan sobre dos tonalidades de blanco y un techo negro.

“Es una empresa boliviana y esta empresa está vinculada a la idea de que la intención de Bolivia es que no sea solamente un productor de litio. Su idea es que el litio sea propiedad nacional, que se procese el mayor tramo posible de las baterías en Bolivia e inclusive produzcan vehículos aquí”, comentó el secretario de Relaciones Exteriores.

Asimismo, el canciller abordó el tema de las oportunidades que tiene el mercado mexicano en este ámbito, ya que el país es “el número 6 en el mundo en exportación automotriz”. Por lo que puede brindar grandes beneficios a la firma boliviana al considerar que, a partir de esto, este pequeño automóvil de desempeño urbano podrá observarse en exposición en diversas ciudades norteamericanas y del mundo.

En este sentido, el sector de vehículos eléctricos va a tener un crecimiento exponencial, ya que la normativa mexicana establece que para 2030 gran parte de su parque automotor debe ser eléctrico.

Se espera que este vehículo se comience a fabricar en México a partir del próximo año gracias a la sociedad entre la boliviana Quantum Motors y la mexicana Potencia Industrial.

“Vehículo boliviano Quantum, eléctrico. Disponible en 2023 en México merced a la Alianza Quantum y la empresa mexicana Potencia Industrial . Será el vehículo eléctrico más económico en nuestro país. Enhorabuena!!”, anunció Ebrard través de su cuenta oficial de Twitter.

Fuente: Proyecto Puente.

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