Las restricciones vigentes consisten en el cierre durante todo noviembre de bares y restaurantes, así como el ocio, la oferta cultural y el deporte en espacios cerrados

 

La canciller alemana, Angela Merkel, da pocas opciones a una reapertura de la gastronomía en diciembre, pese al cauteloso optimismo por la desaceleración de la curva de contagios por COVID-19 y a la espera de que se consolide esa tendencia.

Decisivo para flexibilizar las restricciones actuales es que se logre bajar la cifra de infecciones al límite marcado de 50 casos por 100 mil habitantes en siete días, afirmó Merkel a través de una plataforma de diálogo virtual con el ciudadano.

“En ese caso, habría buenas opciones”, prosiguió Merkel, para añadir: “Estamos haciendo todo lo posible para avanzar un poco en diciembre. Pero tenemos por delante un invierno difícil”.

Las restricciones vigentes se consensuaron entre el gobierno de Merkel y los poderes regionales el pasado 28 de octubre. Ahí se acordó el cierre durante todo noviembre de bares y restaurantes, así como el ocio, la oferta cultural y el deporte en espacios cerrados, aunque se mantuvo abierta la actividad escolar y el comercio.

Estas restricciones deberán revisarse a partir de la próxima semana. Corresponde a los poderes regionales la implementación de las medidas, en función de la evolución territorial de la pandemia.

Desde el sector del ocio, la gastronomía y cultural se presiona por lograr una reapertura al menos parcial, con el argumento de que los principales focos de contagio no se dan en estos lugares.

 

Con información de EFE

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