La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como una “muy buena noticia” el crecimiento de 1.5% del Producto Interno Bruto (PIB) registrado por la economía mexicana durante el segundo trimestre de 2026, de acuerdo con el reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El dato representa un importante repunte después de que la economía mexicana registrara una contracción de 0.6% durante el primer trimestre del año, por lo que el avance de abril a junio marca un cambio favorable en el comportamiento de la actividad económica nacional.
Durante su conferencia, Sheinbaum destacó los resultados y señaló que el crecimiento estuvo acompañado por un comportamiento favorable en distintos sectores productivos del país, particularmente en las actividades primarias y terciarias.
La mandataria destacó que entre los factores que contribuyeron al desempeño económico se encuentran actividades como la agricultura, ganadería, pesca y minería, además del comportamiento registrado en el sector terciario, que agrupa una amplia variedad de actividades relacionadas con los servicios.
El resultado cobra relevancia debido a que el primer trimestre había representado un periodo complicado para la economía mexicana. En mayo, el Inegi había reportado una disminución trimestral de 0.6% en el PIB, con retrocesos tanto en las actividades primarias como secundarias y terciarias.
Ahora, el avance registrado entre abril y junio muestra una recuperación de la actividad económica, aunque el comportamiento de cada sector no ha sido uniforme.
El crecimiento del segundo trimestre también ocurre en un periodo marcado por una mayor actividad comercial y de servicios, además del impulso que generaron distintos acontecimientos realizados durante el año.
La presidenta celebró el dato divulgado por el Inegi y sostuvo que se trata de una señal positiva para la economía mexicana.
El mensaje del Gobierno federal busca destacar que, pese a las dificultades que ha enfrentado la economía durante los primeros meses del año, México mantiene capacidad para recuperar dinamismo y registrar avances en su producción.
El dato de 1.5% corresponde a la variación real trimestral del PIB, por lo que refleja el comportamiento de la economía entre abril y junio frente al trimestre anterior.
Para especialistas y analistas, el resultado deberá observarse junto con otros indicadores económicos para determinar si el repunte puede mantenerse durante los siguientes trimestres.
El crecimiento adquiere mayor importancia al compararlo con el desempeño registrado a principios de 2026. Durante enero, febrero y marzo, el PIB cayó 0.6% respecto al trimestre previo, en términos reales y con cifras desestacionalizadas.
La recuperación registrada en el segundo trimestre permite compensar parcialmente aquella caída y abre la posibilidad de que la economía mexicana cierre el año con un mejor desempeño del que se anticipaba después del retroceso inicial.
Sin embargo, todavía será necesario esperar los siguientes reportes para conocer si el crecimiento mantiene el mismo ritmo. La evolución de la inversión, el consumo, la actividad industrial, los servicios y el comercio serán algunos de los elementos que determinarán la fortaleza de la recuperación.
El resultado también será relevante para las expectativas económicas del Gobierno federal, que mantiene como uno de sus objetivos impulsar el crecimiento y fortalecer las condiciones para la inversión y la generación de empleos.
Por ahora, el dato de 1.5% representa un respiro para la economía mexicana después del retroceso registrado durante el primer trimestre y fue recibido por la presidenta Sheinbaum como una señal positiva sobre el comportamiento del país.
Fuente: Tribuna
