NEPAL ELEVA A MIL 295 LOS MUERTOS POR LAS DEVASTADORAS RIADAS; DOS TRABAJADORES SOBREVIVEN TRAS 10 DÍAS ATRAPADOS

Las devastadoras riadas que golpearon a Nepal el pasado 26 de agosto continúan dejando un saldo cada vez más grave. Las autoridades elevaron a mil 295 el número de personas fallecidas, mientras que otras 4 mil 898 permanecen desaparecidas, de acuerdo con el más reciente balance de la Policía de Nepal.

La tragedia, considerada uno de los peores desastres registrados en los últimos años en el país del Himalaya, provocó enormes daños en comunidades, carreteras, puentes y distintas instalaciones de infraestructura, dificultando además el acceso de los equipos de emergencia a varias de las zonas afectadas.

Sin embargo, en medio de este escenario desolador, las labores de rescate dejaron un hecho que renovó parcialmente la esperanza: dos trabajadores fueron encontrados con vida después de permanecer durante diez días atrapados dentro de un túnel.

Los trabajadores fueron localizados en las instalaciones de la central hidroeléctrica Trishuli 3A, donde quedaron atrapados luego de que el agua, el lodo y los escombros provocados por la riada sepultaran parte del complejo.

Los equipos de emergencia consiguieron llegar hasta ellos y sacarlos con vida del túnel, en un operativo que se produjo cuando ya habían transcurrido más de nueve días desde el desastre.

Uno de los sobrevivientes, Kabir Maharjan, tuvo que ser trasladado a un hospital militar de Katmandú debido a su delicado estado de salud. Presentaba hipotermia severa y un fuerte agotamiento en las extremidades, consecuencia de las condiciones en las que permaneció durante tantos días.

El segundo trabajador, Sanjay Sah, se encontraba estable después de ser rescatado. Durante el tiempo que permaneció atrapado, relató que logró escuchar y comunicarse mediante gritos con otras personas que se encontraban en las inmediaciones.

El hallazgo de ambos mantiene abiertas las posibilidades de encontrar a más sobrevivientes, mientras continúan las operaciones para localizar a otras personas que permanecen desaparecidas.

A pesar de los rescates, la magnitud de la tragedia continúa reflejándose en el número de personas cuyo paradero todavía se desconoce.

El último reporte establece que 4 mil 898 personas continúan desaparecidas, entre ellas al menos 618 extranjeros. Las autoridades también señalaron que entre las personas no localizadas se encuentran dos ciudadanos españoles.

La cifra de desaparecidos ha sufrido modificaciones conforme los equipos han podido ingresar a zonas que permanecieron incomunicadas después de las inundaciones y los deslizamientos.

Por ello, las autoridades mantienen activas las labores de búsqueda y recuperación en diferentes puntos afectados, mientras familiares continúan esperando información sobre sus seres queridos.

Además de localizar a los desaparecidos, las autoridades nepalíes enfrentan otra complicada tarea: identificar a los cuerpos recuperados.

De los mil 295 cadáveres encontrados hasta el momento, mil 263 todavía no han podido ser identificados. Entre las víctimas mortales se encuentran al menos 121 menores de edad.

Ante la dificultad de reconocer algunos cuerpos debido a las condiciones en que fueron recuperados, los especialistas forenses han intensificado la toma de muestras genéticas.

Hasta ahora se han reunido 2 mil 106 perfiles de ADN, correspondientes tanto a fallecidos como a familiares que buscan identificar a sus seres queridos. Este proceso podría ser fundamental para establecer la identidad de las víctimas y permitir que sus familias puedan conocer finalmente su destino.

Las consecuencias del desastre no se limitan a las pérdidas humanas.

Las riadas provocaron daños importantes en centrales hidroeléctricas, viviendas, carreteras y puentes, afectando la infraestructura necesaria para la comunicación y el suministro de servicios en distintos distritos.

La situación ha complicado las labores de emergencia, pues algunos lugares son de difícil acceso y requieren el despliegue de personal especializado y recursos adicionales para continuar con las labores de búsqueda.

La tragedia también tuvo consecuencias al otro lado de la frontera. En la región del Tíbet, China, las autoridades reportaron 21 personas fallecidas y 541 desaparecidas como consecuencia del mismo fenómeno.

Mientras Nepal continúa contabilizando las pérdidas y tratando de localizar a miles de personas, el rescate de los dos trabajadores después de diez días representa uno de los momentos de esperanza dentro de una emergencia que todavía mantiene activas las labores de búsqueda y recuperación.

Fuente: El Universal