En Izium, los habitantes han mostrado su alegría al ver a militares de Kiev que llegaron a ese lugar en Járkov tras la salida de los soldados rusos.

El avance de militares ucranianos en Járkov tras la retoma de parte de su territorio ha provocado felicidad de sus ciudadanos en Izium, una de las ciudades de esa región que estuvo asediada por los agentes rusos, quienes se replegaron luego de la ofensiva, de la cual ha circulado un video que muestra la supuesta retirada de los soldados enviados por Moscú.

Las fuerzas ucranianas aseguraron este lunes haber recuperado terreno en el este y el sur gracias a sus ofensivas contra la invasión rusa, que replicó bombardeando algunas de esas zonas y prometiendo batallar hasta lograr sus objetivos.

«La liberación de localidades en manos de invasores rusos continúa en las regiones de Járkov y Donetsk», en el este del país, dijo el ejército ucraniano.  En toda la línea del frente, «las fuerzas ucranianas han logrado expulsar al enemigo de más de 20 localidades» en 24 horas, añadió, asegurando que «las tropas rusas están abandonando apresuradamente sus posiciones y huyendo».

Un video revelado por Nexta, medio proucraniano, registra la supuesta masiva salida de agentes rusos, incluyendo grandes vehículo y artillería de guerra, de ese territorio europeo.

El domingo, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ya había anunciado que la ciudad de Izium (este) había sido «liberada» como parte de la contraofensiva. La pérdida de esta ciudad estratégica podría contrariar seriamente las ambiciones militares de Moscú en el este de Ucrania, según los expertos militares.

La alegría de los habitantes en Izium

Después de meses de ocupación y combates, los habitantes de Izium mostraron su «felicidad» ante la llegada de las tropas ucranianas. El domingo de mañana, Nadia Nesolena, de 61 años, estaba en la calle cuando los primeros soldados ucranianos entraron en esta ciudad que contaba con 50 mil habitantes antes de la guerra, y se había convertido en un punto clave para la logística y el aprovisionamiento de las tropas rusas.

«Los recibimos con lágrimas en los ojos. Llevábamos meses esperándolos. Estamos muy felices», cuenta en una colina de la ciudad, donde se encuentra la única antena que permite captar la red con los teléfonos celulares. La ocupación rusa «fue muy difícil pero tuvimos la suerte de disponer de una casa con un sótano y comida», cuenta Nadia. En la misma colina, Yuri Kurochka, de 64 años, dice que no encuentra palabras para expresar su alegría. «Todo lo malo acaba», dice este hombre que subió a la colina para llamar a sus familiares, refugiados en Kiev y Járkov desde marzo, cuando la llegada de las tropas invasoras rusas.

A las tropas ucranianas les grita: «no se vayan más, por favor. ¡No nos dejen aquí con estos rusos!» En esta ciudad del noreste de Ucrania, evacuada la noche del sábado por los últimos soldados rusos que huían de la contraofensiva ucraniana, podía verse el domingo una enorme columna de humno blanco. El depósito de municiones rusas que explotó el sábado, antes del regreso de las tropas ucranianas, todavía ardía este lunes.

Los seis meses de combates en esta ciudad cercana del frente, en la región de Járkov, y ocupada desde la primavera por las tropas rusas, han dejado huella. Casas, edificios, tiendas, un templo religioso, dos puentes y una escuela resultaron destruidos por las explosiones, constataron reporteros de AFP.

El escenario en el territorio ucraniano 

En el edificio del ayuntamiento, calcinado, la bandera ucraniana ha vuelto a ondear, y en las calles patrullan los soldados. A un lado de las carreteras siguen abandonados decenas de vehículos militares rusos, reconocibles por la letra Z, símbolo de las fuerzas ocupantes. Y por el camino, cráteres, árboles quemados, pedazos de proyectiles y municiones no usadas.

Al tomar el fin de semana esta importante ciudad, en la carretera entre Járkov y el Donbás, los ucranianos rompieron el cerco ruso sobre la parte de esta cuenca industrial controlada por Kiev. El avance hace revivir las esperanzas de Kiev de un punto de inflexión en el conflicto, tras un largo período en el que el frente parecía estancado.

Las autoridades de ocupación prorrusas en la región de Járkov dijeron el lunes que se habían trasladado a la región rusa de Belgorod, cerca de la frontera, oficialmente para ayudar con la afluencia de refugiados, según agencias rusas.  Sin embargo el lunes, tras reconocer que había perdido terreno, el Kremlin retomó un tono ofensivo y anunció el bombardeo de las zonas recuperadas por Ucrania en la región de Járkov, en los sectores de Kupiansk e Izium.

Además aseguró que la ofensiva rusa lanzada en febrero continuará «hasta que se alcancen los objetivos». Hasta ahora «no hay perspectivas de negociaciones» entre Moscú y Kiev, dijo prensa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Fuente: Milenio.

 

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