Pese a la pandemia de COVID-19, pueblos indígenas celebran en San Juan Chamula, Chiapas, carnavales por la fertilidad de la tierra

 

La crisis sanitaria por COVID-19 no frenó la celebración de los carnavales de los pueblos indígenas tzotzil y tzeltales en Chiapas, y unas 2 mil personas se dieron cita este martes en San Juan Chamula, donde la fiesta se llevó acabo con la misma intensidad que en años anteriores.

Sus habitantes conciben esta como una fecha para celebrar la fertilidad de la tierra, tal y como la recoge el calendario maya, por lo que con música, danza, cantos y fuegos recrean el Kin Tajimoltic o Fiesta del juego, que se celebra al inicio del año nuevo maya y donde bailan cinco días consecutivos.

Todos los católicos participan en este rito, lo que ocasiona grandes listas para llevar el cargo de paxon (personaje principal del carnaval), tal y como explicó a Efe el paxon Mario Hernández Jiménez tras aclarar que hay más de 100 cargos religiosos.

Ataviados con sus trajes regionales, cientos de tzotziles sin temor a la pandemia salen a danzar a las calles, a los cerros y a los manantiales, una tradición que no se puede detener, pues por siglos se han resistido a que su cultura y tradiciones desaparezcan.

Esta celebración cuenta con muchos elementos de los mayas antiguos: las fechas que dura la celebración están vinculadas a los cinco “Días perdidos” del calendario maya, que comprende un sistema calendárico lunar vigesimal (cada mes constaba de 20 días) y eran 18 meses.

 

Con información de EFE

COMPARTE