Autoridades alertan a la población de la presencia de la carabela portuguesa en las playas de San Carlos, que se puede confundir con una aguamala común

Debido a la aparición de la carabela portuguesa en playas de San Carlos, se alerta a la población para tomar precauciones, debido a que su picadura puede llegar a provocar un dolor intenso en los seres humanos.

Luego del alistamiento de la carabela portuguesa (physalia physalis) en la playa San Francisco, de San Carlos Nuevo Guaymas, se advirtió sobre los terribles efectos que su picadura tiene para el ser humano, pudiendo llegar a provocar la muerte.

De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Recursos Hidráulicos, Pesca y Acuacultura (Sagarhpa) en Sonora, se trata de una especie que naturalmente se presenta en la región, aunque suele encontrarse en mar abierto y grandes océanos.

Asimismo, indicó que aunque no muestra un comportamiento agresivo, el animal tiene apariencia de medusa o aguamala, pero no es igual y puede producir neurotoxinas en sus tentáculos con altos niveles de toxicidad para las personas.

¿Qué hacer en caso de ver una carabela portuguesa?
La recomendación es alejarse y no hacer contacto directo con la carabela, pues su picadura puede provocar un dolor intenso en la zona de la picadura, problemas respiratorios e incluso en ciertas ocasiones un paro cardíaco.

En caso de tener contacto con los tentáculos de la carabela portuguesa, lo recomendable es retirar los restos que pudiera dejar en la piel, evitando tocar la zona directamente con las manos, para que el veneno no las afecte también, por lo que es preferible utilizar guantes.

También es recomendable aplicar agua salada y hielo sobre la herida durante cada 15 minutos para mitigar el dolor, es mejor evitar vinagre, orina, o simple agua dulce, pues esto puede aumentar el dolor, en caso de que el dolor no disminuya, lo ideal es buscar atención médica.

Mientras tanto, según reportes en redes sociales, también se ha identificado la presencia de este animal en otras playas de San Carlos.

Fuente: El Sol de Hermosillo.

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