Olga Sánchez Corderó señaló que es necesario acabar con los prejuicios y estereotipos que hay alrededor de los menores en conflicto con la ley

 

Olga Sánchez Cordero, titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), aseguró que el caso de dos niños descuartizados en el Centro Histórico de la Ciudad de México es un indicador de que debe de continuar trabajando hombro a hombro de los tres órdenes de gobierno para garantizar la protección a los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Al participar en la inauguración del foro internacional “Desafíos de la Justicia para Adolescentes en México”, dijo que es necesario trabajar para construir un sistema que genere opciones para lograr una exitosa reinserción de aquellos jóvenes que incurrieron en algún crimen.

“Quiero decirles que casos dolorosos, como el de los adolescentes asesinados hace pocos días en el centro de la Ciudad de México, son indicadores de que tenemos que seguir trabajando hombro a hombro en los tres niveles de Gobierno”, manifestó.

Declaró que las instituciones necesitan trabajar juntas para construir un sistema que genere alternativas que logre una reinserción a la sociedad para que sea sensible de esta situación.

Llamó a un replanteamiento del sistema de justicia para menores, pues señaló que es necesario acabar con prejuicios y estereotipos que hay alrededor de menores en conflicto con la ley.

Dijo que es un trabajo profundo para todos los involucrados como las autoridades y todas las personas que trabajan en el sistema de justicia para adolescentes.

Alertó que si no se hace algo para evitar que cada vez más menores de edad engrosen las filas del crimen organizado, la sociedad habrá fallado.

También llamó a priorizar el interés superior de las niñas, niños y adolescentes en México, y ver a esta población no como objeto de protección, sino como personas titulares de derechos plenos.

Dijo que existe una deuda histórica con la niñez y las personas adolescentes de México que han tenido un conflicto con la ley debido a las condiciones de pobreza y marginalidad en la que muchas de ellas y ellos viven.

 

Con información de López Dóriga Digital

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