Florida, Estados Unidos, sumó mil 38 casos confirmados de COVID-19 en las últimas 24 horas, al pasar de 33 mil 690 a 34 mil 728, y las muertes se incrementaron en 28, de mil 286 a mil 314, según los últimos datos del Departamento de Salud del estado, mientras el gobernador Ron DeSantis anunció este viernes la reapertura de parques estatales.

 

El número de nuevos casos es más del doble que en las 24 horas anteriores, cuando hubo 497 más.

 

Las hospitalizaciones en todo el estado llegaron a 5 mil 767 (5 mil 589 el jueves) y las pruebas a 404 mil 467 (384 mil 153), de las cuales un 8.6 por ciento fueron positivas, frente al 8.8 por ciento del jueves.

 

Florida, que tuvo su primer caso confirmado el 1 de marzo, entrará este lunes en la Primera Fase de las tres establecidas para la “reapertura”.

 

Tres condados del sureste del estado (Miami-Dade, Broward y Palm Beach), donde está el foco principal, no se incorporarán todavía al proceso de vuelta a la normalidad, que se inicia después de un mes en el que Florida ha estado bajo una orden de confinamiento que incluía el cierre de todos los negocios considerados no esenciales.

 

De los 34 mil 728 casos confirmados desde el 1 de marzo, más de 20 mil corresponden a esos tres condados.

 

En Miami-Dade se han confirmado 12 mil 389 (12 mil 063 el jueves), en Broward 5 mil 144 (4 mil 953) y en Palm Beach 3 mil 041 (2 mil 963).

 

En cuanto a los decesos, de los mil 286 registrados hasta hoy, 723 se han producido en esos tres condados.

 

El número de hospitalizaciones en todo el estado llegó a 5 mil 589 y las pruebas a 384 mil 153, de las cuales un 8.8 por ciento fueron positivas.

 

Reapertura por fases

 

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció este viernes que el lunes próximo también abrirán los parques estatales, algo que estaba planteado hacer en la Fase Tres.

 

El objetivo es regresar a la normalidad de una “manera inteligente, segura y paso a paso” y manteniendo como prioridad la protección de las personas más vulnerables, ancianos y enfermos crónicos, fundamentalmente.

 

En la Fase Uno se relajará la mayor parte de las medidas de restricción de la actividad económica, pero se mantendrá la obligatoriedad del distanciamiento físico de 1.82 metros entre personas y la prohibición de reunirse más de diez personas.

 

Salvo cines, bares, gimnasios, peluquerías y otros establecimientos de servicios personales, todos los negocios podrán abrir sus puertas en Florida a partir del 4 de mayo, aunque algunos deberán funcionar con determinadas restricciones.

 

La Fase Dos recomienda evitar reuniones de 50 personas o más, pero permite que los empleados vuelvan a trabajar escalonadamente.

 

También que los bares, clubes y atracciones deportivas operen al 50 por ciento de su capacidad y que los restaurantes, gimnasios y tiendas minoristas operen a 75 por ciento de aforo.

 

En las recomendaciones de la Fase Dos también se reanudarán los viajes no esenciales.

 

 

El paso final depende de los números

 

Si el número de casos de COVID-19 en el estado continúa disminuyendo durante la Fase Dos, el grupo de trabajo recomienda pasar a la Fase Tres.

 

En esta última, los empleadores pueden convocar a todos sus empleados de vuelta, considerándose el trabajo a distancia como opción para poblaciones vulnerables, según el informe.

 

Las empresas de servicios personales, como los salones y las peluquerías, pueden operar a plena capacidad en esta Fase final, de acuerdo con las recomendaciones.

 

Todos los viajes no esenciales pueden reanudarse en la Fase Tres, pero las personas deben cumplir con las pautas de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) con respecto al aislamiento después del viaje,  detalló el documento.

 

Con información de EFE

COMPARTE