Asistido por unos cuantos vecinos, Marco Antonio vive en la miseria, padece lagunas mentales y su familia lo tiene en el completo olvido. La que alguna vez fue su casa ahora es un basurero al cual acceden sin ninguna restricción los malvivientes para drogarse y pasar la noche.

Este hombre, de aproximadamente 50 años de edad, vive sobre la calle Morelos en el número 1417 casi esquina con Aguascalientes, y llama la atención el grado de abandono en el que se encuentra, ya que es casi ciego y no está bien de sus facultades mentales.

Sus padres fallecieron y aunque tiene hermanos, estos no ven por él, Hoy su hogar es un muladar sin puertas y su único objeto de valor es la cama en la que duerme.

Su familia y él son dueños del terreno en donde vive y asegura que ahí nació y creció, pero carece de energía eléctrica y agua y no tiene ningún tipo de seguridad social.

Batalla para saber en qué lugar se ubica físicamente y no recuerda nada de su familia. Prácticamente está a la deriva.

Si los vecinos no se apiadan Marcos no come, tampoco se le puede llevar una despensa porque no tiene refrigerador, estufa y no se vale por sí mismo.

Según relatan sus vecinos, a mediados de abril sufrió una embolia y fue ingresado al Hospital General de Ciudad Obregón, después de eso vinieron los episodios de amnesia.

El sistema de Desarrollo Integral para la Familia desconoce el caso, mencionaron los vecinos, y algunos piensan que sería necesario que Marcos ingresara a un centro de adicciones o un asilo.

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