Durante los últimos cinco años, Sonora ha impulsado la construcción y desarrollo de 10 hospitales, una cifra que, de acuerdo con información del Gobierno del Estado, supera los nueve hospitales construidos durante las tres décadas anteriores. La estrategia forma parte de una inversión de más de 17 mil millones de pesos destinada a infraestructura hospitalaria y unidades médicas.
El proyecto, encabezado por la administración del gobernador Alfonso Durazo Montaño con respaldo del Gobierno de México, busca ampliar la cobertura de los servicios de salud, modernizar las instalaciones existentes y acercar la atención médica a habitantes de distintas regiones de Sonora.
Según las cifras difundidas por las autoridades, la inversión realizada durante este periodo representa alrededor de cinco veces lo destinado a infraestructura hospitalaria durante los cinco sexenios anteriores en conjunto. A estos recursos se suman aproximadamente 3 mil millones de pesos destinados a equipamiento médico, materiales, suministros y medicamentos.
Uno de los principales objetivos de esta estrategia es descentralizar los servicios médicos y evitar que pacientes de municipios alejados tengan que trasladarse hasta Hermosillo para recibir atención.
De los 10 hospitales contemplados dentro de los proyectos impulsados durante la actual administración, cuatro se encuentran relacionados con Hermosillo y dos con Guaymas. También se contemplan instalaciones en Ures, Navojoa, San Luis Río Colorado y Etchojoa, ampliando la infraestructura disponible en diferentes puntos de la entidad.
La distribución busca que la población pueda tener acceso a servicios hospitalarios más cerca de sus lugares de residencia, particularmente en regiones donde durante años se ha señalado la necesidad de fortalecer la capacidad médica.
Entre los proyectos se encuentran hospitales generales de zona del IMSS en Guaymas, Navojoa y San Luis Río Colorado, además del Hospital Universitario de la Universidad Tecnológica de Etchojoa. También se encuentra en desarrollo el Hospital Regional del Río Sonora, en Ures, cuya inversión supera los 500 millones de pesos y cuya conclusión está prevista para 2027.
Uno de los efectos más importantes que se espera obtener con la nueva infraestructura es el incremento de la capacidad hospitalaria del estado.
De acuerdo con las proyecciones oficiales, los nuevos proyectos permitirán aumentar aproximadamente 90 por ciento el número de camas hospitalarias disponibles en Sonora, lo que significaría prácticamente duplicar la capacidad instalada para atender a pacientes que requieran hospitalización.
El aumento de camas pretende responder a una mayor demanda de servicios médicos y, al mismo tiempo, fortalecer la atención en regiones donde la infraestructura hospitalaria ha sido limitada.
La inversión contempla también equipamiento médico y los insumos necesarios para que las nuevas instalaciones puedan funcionar con una mayor capacidad de atención.
La estrategia estatal no se concentra únicamente en construir hospitales. Durante 2026 también comenzó a operar en Sonora el Centro Coordinador de Salud para el Bienestar (Cecosabi), presentado como un nuevo modelo para coordinar la demanda de servicios médicos y mantener una comunicación más directa con la población.
El propósito de este esquema es facilitar la canalización de los pacientes hacia los servicios que requieren, buscando que las necesidades médicas puedan ser atendidas de manera más organizada y oportuna.
A la par, permanecen pendientes otros proyectos de modernización, entre ellos la remodelación de la Cruz del Norte y del Hospital Infantil del Estado de Sonora, obras que se sumarían a la infraestructura desarrollada durante la administración actual.
Considerando infraestructura, equipamiento, medicamentos, personal e insumos, la inversión relacionada con el sistema de salud de Sonora alcanza alrededor de 40 mil millones de pesos, de acuerdo con las cifras presentadas por el Gobierno estatal.
La administración de Alfonso Durazo sostiene que estas acciones buscan atender el rezago acumulado durante décadas y ampliar la capacidad del sistema para responder a las necesidades de las familias sonorenses.
Con los nuevos hospitales, el incremento proyectado de camas y la modernización de unidades médicas, el Gobierno estatal plantea una transformación de la infraestructura sanitaria que permita ofrecer servicios en más regiones del estado y disminuir la necesidad de traslados para recibir atención.
El reto ahora será que las obras concluidas y las que todavía se encuentran en proceso puedan incorporarse plenamente al sistema de salud, contar con el personal necesario y mantener el suministro de medicamentos e insumos para traducir la inversión en una mayor capacidad efectiva de atención para la población.
Fuente: Tribuna
