Más de 30 mil miembros de la etnia sufren ante la falta de agua en sus comunidades.

CIUDAD OBREGÓN.- Ante la fuerte sequía que azota al Sur del Estado que ha dejado el caudal del Río Yaqui y los pozos de la mayoría de los pueblos yaquis sin agua, los habitantes de estas comunidades batallan diariamente por la falta del vital recurso.

Aun cuando en algunos pueblos como Loma de Bácum y Loma de Guamúchil los pozos aún cuentan con el líquido, en el resto; Huírivis, Ráhum, Vícam, Tórim, Pótam y Belem, el bajo nivel de agua de éstos, los obliga a utilizarla mezclada con sedimentos.

La falta de agua coloca a los más de 30 mil miembros de la tribu distribuidos en los ocho pueblos en un punto de vulnerabilidad alto, al no contar con las condiciones básicas para poder desarrollar su vida, como se debe.

NO HAY UNA GOTA
Loreta Patricia Abato Cota, habitante de Vícam, manifestó que mientras los municipios colindantes a los pueblos yaquis cuentan con agua para sus servicios básicos, ellos tienen que ideársela para tener acceso al recurso.

La cuenca del Río Yaqui, dijo, tiene un par de años completamente seca, lo que ha provocado, además de la extinción de algunas especies, que la calidad de vida de los integrantes de la etnia haya bajado considerablemente.

En la Tribu Yaqui no tenemos ni una sola gota de agua potable y nuestras familias tienen que vivir en condiciones infrahumanas por la falta del vital líquido, sin que nadie haga nada”, comentó.
Las autoridades, expresó, los tienen olvidados y no piensan en las necesidades de la tribu, solamente en las de las grandes ciudades con infraestructura urbana.

Socorro Baumea, residente de Pótam, comentó que la falta de agua y drenaje es un tema muy delicado que compromete su salud enormemente frente a muchas enfermedades.

El hecho de que no haya agua es motivo de muchas enfermedades, hay una infinidad de enfermedades que padecen las familias yaquis; enfermedades de la piel, gastrointestinales, parásitos en el estómago, y muchas más”, detalló.

La gente almacena la poca agua a la que tiene acceso como puede y en su mayoría termina consumiéndose en condiciones insalubres, compartió.

Juan Pedro Maldonado Martínez, de Huírivis, señaló que es necesario que las autoridades atiendan la solicitud de la tribu de detener el funcionamiento del acueducto Independencia para que esa agua que les pertenece regrese al caudal del Río Yaqui y vuelva a cobrar vida.No hay agua en las comunidades yaquis, no existe ya, el agua que se extrae del subsuelo no sirve para beber, está muy contaminada, y la mejor agua que hay es la del río, que hace años no corre”, platicó.
Aseveró que no saben cómo van a sobrevivir en un futuro, y que a medida que avanza el tiempo la situación se pone más crítica.

PROBLEMAS AÑEJOS
César Cota Tórtola, de Loma de Guamúchil, puntualizó que los problemas de agua que enfrenta la tribu no son recientes, pero con la sequía que existe desde hace un par de años en el Estado se agravaron fuertemente, colocándolos en una situación muy delicada.

En lugar de que alguien vea por la tribu y su falta de agua, la poca que queda nos la siguen quitando, si la situación sigue así, la vida en los poblados yaquis va a ser imposible”, resaltó.
Fernando Jiménez Gutiérrez, de Vícam, compartió que lo que le está pasando a la tribu es lamentable, más porque no se les reconoce como dueños del agua del río, lo que los deja muriendo de sed.

Fuente: El Imparcial.

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