El colapso en la estructura del Metro de la Ciudad de México ha provocado serios problemas de movilidad para quienes viven en la periferia

 

La tragedia del Metro en la polémica Línea 12 en la Ciudad de México daba conexión entre el centro de la capital y varias de las zonas más pobladas y humildes de la periferia. Ahora, con su suspensión, de nuevo muchos vecinos se sienten “marginados“, dijeron este jueves a EFE.

La estructura sobre la que rodaba el metro de la línea 12, conocida como la dorada, colapsó el pasado lunes entre las estaciones de Olivos y Tezonco, que se encuentran en la avenida Tláhuac, muy cercana a la división entre las alcaldías de Iztapalapa y Tláhuac, en el suroriente de la ciudad.

Estas dos alcaldías están dentro de las más pobladas de la ciudad y representan a la pobreza insertada en la periferia de una urbe con niveles alarmantes de desigualdad.

Más del 30 % de la población de la capital vive en situación de pobreza, según los datos más recientes del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL).

Gran parte de la clase obrera que trabaja cada día en la zona centro procede del suroriente de la ciudad, donde antes de la existencia de la línea 12 podían tardar, relatan, hasta más de tres horas realizar su trayecto.

 

Con información de EFE

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