TRUMP DECLARA UNA “GUERRA ECONÓMICA” CONTRA IRÁN Y AMENAZA CON FUERTES SANCIONES

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó nuevamente la presión sobre Irán al anunciar una ofensiva económica que busca aislar al gobierno de Teherán y golpear las actividades financieras, comerciales y energéticas que le permiten mantener sus operaciones.

El mandatario estadounidense describió la estrategia como una “guerra económica” y aseguró que se tratará de una de las campañas de presión más severas emprendidas contra otro país. El anuncio fue realizado este miércoles 19 de agosto, en medio de las crecientes tensiones entre Washington y Teherán.

Trump también utilizó el término “día D económico” para referirse al inicio de esta nueva etapa de presión, haciendo alusión al desembarco de Normandía de 1944, una de las operaciones militares más importantes de la Segunda Guerra Mundial.

Uno de los principales puntos del anuncio fue la advertencia dirigida a gobiernos, instituciones financieras y empresas que mantengan vínculos económicos con Irán.

Trump señaló que cualquier país que permita que sus bancos, compañías, aeropuertos o instituciones gubernamentales ayuden económicamente a Teherán podría enfrentar consecuencias económicas severas por parte de Estados Unidos.

La advertencia también contempla diversas actividades relacionadas con el comercio y las finanzas iraníes, entre ellas el contrabando de petróleo, transferencias de dinero, casas de cambio, registros de embarcaciones y el uso de empresas fachada.

Con estas medidas, Washington busca dificultar que Irán pueda mantener sus fuentes de ingresos y sus conexiones comerciales internacionales, aumentando el costo económico para quienes continúen realizando negocios con el país.

El presidente estadounidense también hizo un llamado a sus aliados para que se incorporen a la estrategia de presión contra Irán.

Trump sostuvo que Estados Unidos necesita el respaldo de otros países para conseguir un aislamiento económico más amplio y reducir la capacidad del gobierno iraní para operar dentro del sistema financiero internacional.

La estrategia representa un nuevo frente en la confrontación entre ambos gobiernos, pues la presión ya no se limita a las declaraciones políticas o a posibles acciones militares, sino que busca afectar directamente las operaciones económicas que mantienen al gobierno iraní.

Además de las medidas económicas, Trump volvió a colocar el programa nuclear iraní en el centro de sus advertencias.

El presidente estadounidense aseguró que Washington impedirá que Irán consiga desarrollar un arma nuclear y afirmó que Teherán no tendrá acceso a este tipo de armamento.

La postura de Trump aumenta la tensión alrededor de un tema que durante años ha provocado enfrentamientos entre Irán y Estados Unidos, especialmente por las sospechas de Washington sobre las intenciones del programa nuclear iraní.

Con el anuncio de esta nueva ofensiva económica, la administración estadounidense pretende utilizar las sanciones, el aislamiento financiero y la presión internacional como herramientas para debilitar al gobierno de Teherán y obligar a otros países a limitar sus relaciones con Irán.

El alcance de las nuevas medidas podría tener repercusiones más allá de Estados Unidos e Irán, particularmente para empresas, bancos y gobiernos que mantengan relaciones comerciales con Teherán y que ahora podrían verse obligados a decidir entre continuar esos vínculos o enfrentar posibles sanciones estadounidenses.

Fuente: Expreso