TRUMP PIDE A PUTIN PONER FIN A LA GUERRA EN UCRANIA Y BUSCA RESTABLECER RELACIONES CON RUSIA

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo este martes una conversación telefónica con su homólogo ruso, Vladímir Putin, en la que pidió avanzar hacia un pronto final de la guerra en Ucrania, conflicto que se mantiene desde hace más de cuatro años.

La llamada, que tuvo una duración aproximada de una hora, ocurrió después de que la administración estadounidense retomara sus esfuerzos diplomáticos para intentar acercar a Rusia y Ucrania a una nueva negociación de paz.

De acuerdo con Yuri Ushakov, asesor de política internacional del Kremlin, Trump planteó que terminar rápidamente con las hostilidades permitiría abrir el camino para una recuperación plena de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia.

El mandatario estadounidense también habría expresado su interés en que pudiera alcanzarse un avance significativo durante su actual periodo presidencial, que concluirá en enero de 2029. Según la versión rusa, Trump considera que el final de la guerra también podría generar importantes oportunidades para restablecer los vínculos económicos y comerciales entre Washington y Moscú.

El contacto entre Trump y Putin se produjo pocos días después de que Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados de la Casa Blanca, viajaran a Moscú y Kiev como parte de una nueva iniciativa estadounidense para intentar reactivar las negociaciones.

Los resultados de esas reuniones fueron considerados positivos por Trump y Putin, aunque los encuentros no produjeron un acuerdo concreto para detener la guerra.

Durante la conversación telefónica, Putin explicó a Trump su interpretación de la situación militar en Ucrania y expuso cuáles serían, desde la perspectiva del Kremlin, algunas de las medidas que Washington podría adoptar para contribuir a un eventual cese de las hostilidades.

El diálogo representa además un nuevo intento de mantener abierta la comunicación directa entre los mandatarios, en un momento en el que las negociaciones permanecen estancadas y persisten diferencias importantes sobre las condiciones para poner fin al conflicto.

Otro de los temas abordados durante la conversación fue la relación de Rusia con los países europeos.

Según el Kremlin, Putin aseguró que Rusia no tiene planes agresivos contra Europa ni contra los países integrantes de la OTAN. La declaración ocurre en medio de acusaciones de distintos gobiernos europeos sobre posibles actividades rusas de carácter hostil y de una creciente preocupación por la seguridad del continente.

El asesor del Kremlin señaló que Moscú considera que las advertencias sobre una eventual amenaza rusa están siendo utilizadas por gobiernos europeos como argumento para incrementar el gasto militar y mantener su respaldo a Ucrania.

Estas declaraciones llegan además en un contexto de tensión entre Rusia y varios países europeos, luego de diversos incidentes que han incrementado las acusaciones de posibles operaciones de sabotaje o acciones encubiertas atribuidas a Moscú.

Aunque Washington ha incrementado sus esfuerzos para impulsar una solución diplomática, el conflicto continúa y las diferencias entre las partes siguen siendo profundas.

Las conversaciones recientes entre los representantes estadounidenses, Rusia y Ucrania permitieron reanudar los contactos después de un periodo de más de seis meses en el que las negociaciones permanecieron prácticamente paralizadas. Sin embargo, todavía no existe un acuerdo que permita establecer un alto al fuego permanente.

Incluso después de una tregua temporal de aproximadamente 72 horas vinculada a las recientes gestiones diplomáticas, Rusia y Ucrania volvieron a registrar ataques contra sus respectivas capitales, de acuerdo con reportes internacionales.

Uno de los principales obstáculos continúa siendo la diferencia entre las exigencias de Moscú y la posición de Kiev respecto al territorio ucraniano y las condiciones que deberían establecerse para terminar definitivamente las hostilidades.

Trump ha insistido en que desea que la guerra termine durante su actual administración. Para Washington, alcanzar un acuerdo no solamente tendría consecuencias militares y humanitarias, sino que también podría permitir una transformación importante de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia.

El Kremlin, por su parte, ha mostrado disposición a mantener abiertos los canales de comunicación con la Casa Blanca, aunque continúa defendiendo sus propios objetivos y condiciones para poner fin al conflicto.

Ambos gobiernos acordaron mantener el contacto y continuar explorando posibles vías diplomáticas. Por ahora, no existe un acuerdo definitivo, pero la comunicación directa entre Trump y Putin mantiene abierta la posibilidad de nuevas negociaciones.

El siguiente paso podría ser la organización de nuevos encuentros entre representantes de Rusia, Ucrania y Estados Unidos, aunque todavía no se ha concretado una fecha para una reunión tripartita.

Mientras tanto, la guerra continúa en territorio ucraniano y cualquier avance diplomático dependerá de que las partes logren reducir las diferencias que hasta ahora han impedido alcanzar un acuerdo de paz duradero.

Fuente: Milenio