Un juez lo vinculó por el delito de tentantiva de homicidio calificado; le impuso prisión preventiva oficiosa y fijó el plazo de dos meses para la conclusión de la investigación

Un juez de control vinculó a proceso a Sidarta N por el delito de tentantiva de homicidio calificado, en contra del joven Andro Nava, a quien golpeó con un tabique en la cabeza cuando se encontraba con su padre al interior de un restaurante.

En audiencia de cumplimiento de orden de aprehensión por este delito, el juez impuso la prisión preventiva oficiosa.

El MP de la fiscalía solicitó con base a las pruebas en la carpeta, la vinculación a proceso luego de realizar la formal imitación por la agresión ocurrida el domingo pasado.

Se fijó el plazo de dos meses para la conclusión de la investigación complementaria.

Nueva orden de aprehensión
La Fiscalía capitalina informó que cumplimentaron, en reclusión, una orden de aprehensión solicitada y obtenida por el Ministerio Público de la Fiscalía General de Justicia (FGJ) contra Sidarta, por su probable participación en el delito de homicidio en grado de tentativa, luego que sin motivo le arrojó un tabique en la cabeza a un joven de 20 años, mientras éste comía tacos con su padre en la colonia Roma.

El mandamiento judicial fue ejecutado en el Reclusorio Preventivo Varonil Norte, donde el hoy aprehendido se encuentra en prisión preventiva justificada, por la probable comisión de delitos contra la salud, en su modalidad de narcomenudeo.

Tras descartar una homonimia, se notificó al hombre de la orden de aprehensión en su contra y se le hizo la lectura de sus derechos constitucionales.

De acuerdo con la investigación integrada por la Fiscalía de Investigación Territorial en Cuauhtémoc de la Coordinación General de Investigación Territorial, el aprehendido probablemente agredió a un joven al lanzarle una piedra mientras se encontraba en un restaurante de la colonia Roma, alcaldía Cuauhtémoc.

Como parte de las diligencias llevadas a cabo en seguimiento a la indagatoria iniciada, se llevó a cabo la entrevista con la víctima y su padre, el reconocimiento del posible agresor, así como el análisis de cámaras de videovigilancia.

Fuente: El Universal.

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