En Michoacán este proceso electoral ha estado marcado por la grave crisis de violencia y la negativa de algunos pueblos indígenas en participar

 

El estado de Michoacán atraviesa un atípico proceso electoral por la grave crisis de violencia y la negativa de algunos pueblos indígenas en participar en las elecciones del 6 de junio.

En el oeste de México, con cerca de 5 millones habitantes, Michoacán elegirá a su gobernador, 112 alcaldes, 24 diputados federales y 40 legisladores locales.

Humberto Urquiza Martínez, catedrático de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (Umsnh), explicó que el actual proceso electoral está marcado por los efectos de la pandemia, la inseguridad y la autonomía que pretenden mantener las comunidades indígenas.

«Ha faltado un poco de mayor puntualidad en la intervención de los órganos electorales en algunos momentos, por ejemplo, una mayor coordinación entre el INE y el IEM para atender las demandas indígenas“, señaló.

David Alejandro Delgado Arroyo, vocal Ejecutivo de la Junta Local del INE, sostiene que suspendieron la instalación de 30 de los 6 mil 262 centros de votación y se analiza la posibilidad de no habilitar otros 33, al no existir condiciones de seguridad necesarias, ya sea por la delincuencia o la decisión de pueblos indígenas de no participar en el proceso.

El Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), organismo formado por las etnias purépecha, náhuatl, otomí y mazahua, explicó que cada vez son más las comunidades indígenas que buscan elegir a sus gobernantes en asambleas comunales, cerrando la puerta a partidos políticos.

 

Con información de EFE

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